El huemul, el ciervo más austral del mundo y una de las especies de mamíferos más amenazadas de Sudamérica, fue el protagonista central del Congreso Internacional de Repoblamiento de Fauna Nativa, realizado recientemente en la Reserva Biológica Huilo Huilo, en la Región de Los Ríos, Chile. El encuentro giró en torno a la oportunidad histórica que hoy tienen Argentina y Chile para avanzar en la recolonización de la especie en la Patagonia. Según confirmó la propia Administración de Parques Nacionales de Argentina, el organismo firmó en abril de 2025 una Declaración Conjunta con la Fundación Huilo Huilo para impulsar el primer Corredor Transnacional para el Huemul entre ambos países.
El corredor conecta la Reserva Biológica Huilo Huilo, del lado chileno, con los parques nacionales Lanín y Nahuel Huapi, en la provincia argentina de Neuquén. Su eficacia quedó demostrada apenas unos meses después de la firma del acuerdo: en febrero de 2025, Newenche, un huemul nacido en libertad a partir del programa de reintroducción de Huilo Huilo, cruzó naturalmente la cordillera y se convirtió en el primer ejemplar registrado en el Parque Nacional Lanín en 30 años.
Ahora buscan encontrarle pareja antes de 2027

Con Newenche instalado en un área segura pero todavía transitoria, uno de los mayores desafíos actuales consiste en proveerle ejemplares hembra antes de la temporada de brama de 2027, prevista entre marzo y abril de ese año. Eduardo Arias, director de Conservación y Vida Silvestre de la Fundación Huilo Huilo, confirmó que ya existen conversaciones binacionales avanzadas para lograrlo.
Veinte años de trabajo detrás de un solo cruce
El Centro de Conservación del Huemul del Sur, impulsado por la Fundación Huilo Huilo, cumplió 20 años de trabajo este 2025. A fines de 2005 logró el nacimiento de la primera cría de huemul en un ambiente controlado, y en 2016 concretó la primera reintroducción exitosa de la especie en la Región de Los Ríos, donde había estado extinta durante tres décadas.
Cristian Bonacic, profesor de la Facultad de Agronomía e Ingeniería Forestal de la Universidad Católica de Chile, remarcó durante el congreso que las traslocaciones de animales, los centros de rescate y las estrategias de rewilding demostraron ser herramientas efectivas para revertir procesos de extinción local, aunque requieren un cambio profundo en cómo la sociedad se relaciona con la naturaleza.
Una población reducida al 1% de lo que fue

Se estima que hoy sobreviven unos 1.500 huemules entre Chile y Argentina, apenas el 1% de su población estimada antes de la llegada de los europeos al continente. La ganadería asilvestrada, los cambios en el uso del suelo, la caza furtiva, el avance de la infraestructura vial y la competencia con especies exóticas como jabalíes y ciervos colorados empujaron a la especie hacia pequeños reductos aislados entre sí, con muy poco intercambio genético entre poblaciones.
La ingeniera ambiental Carolina López Gutiérrez, que estudió la pérdida de hábitat del huemul en el centro-sur de Chile entre 2015 y 2023, describió a la especie como un verdadero ingeniero del paisaje, cuya capacidad de desplazarse libremente resulta clave tanto para su propia supervivencia como para la salud del ecosistema que habita.
Especies paraguas: cuidar a una para proteger a todas
Distintos especialistas coincidieron en que conservar corredores biológicos, integrar los datos disponibles sobre la especie y promover un turismo de conservación orientado a la ciencia, en lugar de uno puramente recreativo, resultan claves para sostener el proceso de repoblamiento en el largo plazo. Cristian Saucedo, director de Vida Silvestre de la Fundación Rewilding Chile, remarcó que el huemul, al igual que el puma, el cóndor, el guanaco y el pudú, es una especie binacional que cumple funciones ecológicas centrales a ambos lados de la cordillera.
Del lado argentino, técnicos del Parque Nacional Lanín llevan años trabajando en el control de vertebrados exóticos y en un ordenamiento ganadero junto a comunidades locales, buscando compatibilizar la producción rural tradicional con la conservación de los ambientes naturales, un trabajo de recuperación del hábitat que resultó clave para explicar el regreso de Newenche.