Buscando a trav√©s de la base de datos de la NASA sobre impactos de meteoros documentados en la atm√≥sfera de la Tierra, investigadores de Harvard acaban de informar de la detecci√≥n del primer meteoro interestelar observado en nuestro Sistema Solar. Un objeto que se quem√≥ hace cinco a√Īos en el cielo sobre el Pac√≠fico Sur.

Al parecer, la investigaci√≥n se inici√≥ tras la aprici√≥n en los medios de Oumuamua, el catalogado como primer objeto conocido fuera de nuestro sistema solar en visitar nuestro Sistema Solar. Fue entonces cuando Avi Loeb y sus colegas se pusieron a estudiar los meteoros m√°s r√°pidos cerca de la Tierra para buscar m√°s objetos que tambi√©n tuvieran extra√Īas trayectorias.

Un movimiento m√°s r√°pido puede indicar un objeto que no est√° atado a una √≥rbita alrededor de la Tierra. ¬ŅQu√© encontraron? El objeto que vieron ten√≠a unos 90 metros de ancho y viajaba a unos 60 km/s cuando se quem√≥ en la atm√≥sfera de la Tierra el 8 de enero de 2014. De hecho, esta fue la primera pista de sus posibles or√≠genes interestelares.

El meteoro en cuesti√≥n registr√≥ una masa estimada de 500 kg. Luego se quem√≥ completamente mientras viajaba por la atm√≥sfera al norte de la isla Manus. No se recuperaron fragmentos de meteoros, pero Loeb cuenta en un art√≠culo en arXiv que tiene una confianza del ‚Äč‚Äč99% de que el objeto que cre√≥ este espect√°culo en el cielo se origin√≥ desde fuera de nuestro sistema.

Imagen: PXHere

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Los investigadores cuentan que rastrear la √≥rbita del objeto en el tiempo muestra que podr√≠a venir del interior de otro sistema planetario o estrella en la V√≠a L√°ctea. De ser as√≠, ser√≠a el primer meteoro conocido que realiz√≥ el viaje desde fuera del Sistema Solar a la Tierra. Seg√ļn explican:

Encontramos que uno de estos meteoros, específicamente el que se quemó en la atmósfera en 2014, tuvo que haber estado viajando extremadamente rápido para golpear la Tierra en la dirección y velocidad que lo hizo.

El equipo tambi√©n explica que respecto a la velocidad promedio de las estrellas fuera del Sistema Solar, este objeto se estaba moviendo extremadamente r√°pido, a esos 60 km/s. A tan alta velocidad, suficiente para expulsarlo de su propio sistema y enviarlo en una trayectoria interestelar como un objeto gravitacionalmente no unido, ‚Äúsolo se puede producir en los n√ļcleos m√°s internos de un sistema planetario‚ÄĚ, cuenta Loeb en el art√≠culo.

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Por supuesto, es posible que antes de este hubieran otros meteoros del exterior que pudieron ‚Äúvisitarnos‚ÄĚ en el pasado, pero simplemente no ten√≠amos la capacidad de detectarlos en ese momento, por lo que es posible que nunca lo sepamos. [arXiv v√≠a MIT]