Giacomo De Mola, campeón de pesca submarina en apnea, y su asistente Igor Bisulli detectaron el pasado fin de semana, mientras rastreaban el fondo marino durante el Campeonato Italiano Absoluto de Pesca en Apnea, una anomalía extraña en la pantalla de su sonda de estructura, a unos 45 o 50 metros de profundidad frente a la costa de Mazara del Vallo, en Sicilia. La visibilidad era mala y al principio solo distinguieron una masa oscura indefinida, pero decidieron acercarse para confirmar de qué se trataba.
El Ministerio de Cultura de Italia confirmó oficialmente el hallazgo: un pecio de época romana, datado presumiblemente entre los siglos II y I antes de Cristo, localizado a unas tres millas náuticas de la costa, a 46 metros de profundidad.
Cientos de ánforas y dos cepos de ancla de plomo

Sobre el fondo marino aparecieron cientos de ánforas, en su mayoría del tipo Dressel 1A, un modelo de recipiente cerámico ampliamente utilizado en el comercio marítimo romano para transportar vino, aceite y otros productos líquidos a lo largo de todo el Mediterráneo. Junto a las ánforas, los buceadores especializados también documentaron dos cepos de ancla de plomo y otra estructura fabricada con el mismo material.
Tras recibir el aviso de los dos deportistas, se organizó una inspección conjunta con el Núcleo de Carabineros para la Tutela del Patrimonio Cultural de Palermo, la Superintendencia del Mar de la región de Sicilia y el Núcleo de Carabineros Submarinos de Messina, con apoyo de una lancha patrullera de los Carabineros de Trapani. En el lugar se realizó además un relevamiento tridimensional del sitio, una herramienta clave para documentar la disposición exacta de los objetos sin alterar el contexto arqueológico original.
Qué revela sobre las rutas comerciales del Mediterráneo antiguo
El ministro de Cultura de Italia, Alessandro Giuli, calificó el descubrimiento como una de las hallazgos arqueológicos submarinos más importantes de los últimos años, y felicitó al Arma de Carabineros y a la Superintendencia del Mar de la región siciliana por el trabajo realizado. Según el propio ministro, el hallazgo aporta un nuevo testimonio del rol central que tuvo el Mediterráneo en los intercambios comerciales entre pueblos durante la Antigüedad.
El tipo y la cantidad de ánforas encontradas podrían ofrecer pistas valiosas sobre la función específica del barco y la ruta comercial que seguía en el momento del naufragio, información que los especialistas de la Superintendencia del Mar buscarán reconstruir en los próximos meses de investigación.
Qué pasa ahora con el sitio
El Ministerio de Cultura confirmó que la zona será objeto de nuevas actividades de documentación y estudio por parte de la Superintendencia del Mar, orientadas a reconstruir en detalle el contexto arqueológico del naufragio y a definir las medidas de protección necesarias para preservarlo. Por el momento, no se prevé la extracción inmediata de los materiales, sino un trabajo de relevamiento in situ que permita estudiar el pecio sin alterar su disposición original en el fondo marino.