Montar un LEGO puede terminar en un automóvil, un castillo o una nave espacial. La empresa china Mirror Me Technology decidió llevar esa misma lógica bastante más lejos: enviarte las piezas necesarias para que construyas en casa un perro robot cuadrúpedo completamente funcional.
Se llama Black Panther X y la compañía lo define como una plataforma robótica abierta de nivel industrial que el propio usuario puede ensamblar, programar y modificar. El fabricante habla de más de 200 módulos, 12 articulaciones motorizadas y una arquitectura preparada para incorporar nuevos sensores y accesorios.
No es exactamente un juguete. Pero su sistema de construcción está deliberadamente pensado para parecerse a uno.
Más de 200 piezas que terminan corriendo a 14 km/h
Mirror Me asegura que el Black Panther X puede alcanzar 4 metros por segundo, aproximadamente 14,4 km/h, y transportar hasta ocho kilos de carga. También puede superar escalones de hasta 18 centímetros y pendientes de 30 grados.
Sus movimientos dependen de 12 articulaciones de alto rendimiento, cuyos actuadores alcanzan, según el fabricante, hasta 33 Nm de par y velocidades de 22 radianes por segundo.
Incluso puede realizar un giro lateral de 720 grados, una maniobra que Mirror Me utiliza para demostrar que el proyecto va bastante más allá de un kit educativo inmóvil.
La idea es que lo construyas tú mismo
Aquí está probablemente su característica más curiosa.
El robot no llega necesariamente como una máquina cerrada que simplemente se enciende. Mirror Me lo diseñó para que el usuario pueda ensamblar la estructura pieza por pieza, entendiendo durante el proceso cómo funcionan las patas, las articulaciones y los mecanismos de movimiento.
La compañía compara explícitamente el proceso con LEGO y afirma que su arquitectura modular busca servir tanto a principiantes como a desarrolladores que quieran modificar posteriormente el hardware.
Además, ofrece los archivos necesarios para imprimir en 3D nuevas carcasas, interfaces abiertas y conexiones destinadas a cámaras FPV, iluminación, sistemas de vídeo, sensores u otros módulos externos.
En otras palabras, la gracia no está únicamente en tener un perro robot, sino en poder desmontarlo y convertirlo en otra cosa.
Nació de una empresa obsesionada con hacer robots cada vez más rápidos
Mirror Me procede del ecosistema de investigación en robótica vinculado a la Universidad de Zhejiang. Entre sus responsables aparece Yongbin Jin, doctorado en esa universidad y creador de la familia Black Panther.
La compañía ya había llamado la atención con Black Panther II, un cuadrúpedo experimental diseñado específicamente para correr a gran velocidad. Mirror Me afirma que ese modelo llegó a registrar un pico de 13,4 m/s, unos 48 km/h.
Black Panther X sigue otra filosofía. Corre mucho menos, pero pretende convertir esa tecnología en una plataforma que otras personas puedan utilizar para aprender programación, desarrollar nuevos sistemas de locomoción o experimentar con robótica.
Su Kickstarter multiplicó por diez el objetivo inicial
La campaña de financiación del Black Panther X estuvo activa entre marzo y abril de 2026.
Mirror Me buscaba recaudar 250.000 dólares de Hong Kong, pero terminó consiguiendo más de 2,52 millones de HKD con 226 patrocinadores, aproximadamente diez veces su objetivo original.
Durante la fase previa, la empresa llegó a anunciar una tarifa promocional de 999 dólares para los primeros 300 compradores, aunque esa cifra correspondía a una oferta anticipada y no necesariamente al precio comercial definitivo.
Actualmente la web oficial indica que los pedidos están abiertos, pero no muestra de forma clara un precio minorista único en su página principal.
El resultado es una categoría bastante extraña: demasiado sofisticado para llamarlo juguete, pero deliberadamente diseñado para ofrecer la misma satisfacción de construir algo pieza por pieza.
Solo que esta vez, cuando terminas, el modelo se levanta sobre cuatro patas, sube las escaleras y puede salir corriendo a 14 km/h.