La Reserva Williston de Columbia Británica en el extremo norte de las Montañas Rocosas de Canadá es la séptima reserva más grande en volumen en todo el mundo. Su superficie de 1.761 kilómetros cuadrados es tan enorme que la compañía gubernamental B.C. Hydro, responsable de su mantenimiento, no puede monitorear este lago artificial en su totalidad sin los informes voluntarios del público en general y la esporádica vigilancia satelital.
En estos momentos B.C. Hydro está buscando una elusiva isla flotante y arbolada, del tamaño aproximado de dos campos de fútbol americano o una manzana de Manhattan, de unos 9.800 metros cuadrados. La compañía hidroeléctrica había detectado esta isla en una imagen satelital del 1 de julio de 2026, mientras flotaba por la Bahía Finlay, donde convergen tres caminos de la reserva a unos 100 km al oeste de la represa W. A. C. Bennett. Pero para el 5 de agosto ya no estaba. El 12 de agosto un residente del lugar filmó la misteriosa isla del Williston en cercanías de Peace Reach, hacia el este de la reserva. Luego envió ese video a otra persona local, Rocky Avery, quien se autodenomina “relocalizador de árboles”, quien dijo que el domingo pasado se había vuelto a ver la isla.
“No hemos tenido la reserva llena en 14 años”, dijo Gammer. “No podemos identificar el origen de esta isla flotante, pero esa explicación sería razonable”.
Madera a la deriva
Gammer añadió que la isla forestada probablemente se fue formando a lo largo de muchos años junto a las orillas de la reserva, donde se acumulaba la madera que llegaba flotando y se descomponía, formando un sustrato. El sistema de raíces entrelazadas que crearon las plantas y árboles del lugar también podría haber ayudado a mantener a flote a esta masa de terreno, y como sucede en tierras pantanosas del lago Chippewa de Wisconsin, las copas de los árboles actuaría como velas de un barco, llevando a la isla dondequiera que sople el viento.
“La última vez que estuve allí vi una tonelada de residuos y bolas de raíces que parecían islas”, posteó Tutin en Facebook. “Pero esto es diferente, ¡es irreal!”.
C. Hydro lleva a cabo un “monitoreo aéreo anual de reconocimiento de residuos orgánicos” que lleva cuenta de la cantidad de material suelto, desde troncos de árboles a bolas de raíces, según el último informe anual del mes de mayo. Han instalado redes contenedoras de residuos, construidas a veces con parte de esas maderas residuales, además de montículos formados con pedregullo, y un sistema que ayuda a mantener unos 1.500 metros cúbicos de residuos fuera del canal Ole Creek.
“La reserva Williston es muy grande y potencialmente riesgosa para quien no está atento”, indica la página de B.C. Hydro para visitantes y personas que acuden a disfrutar de actividades recreativas. “Los residuos orgánicos sumergidos o que están flotando, aparecen en todas las áreas de la reserva”.
La compañía brinda un servicio de radio que alienta a los lugareños a usarlo para “informes de seguridad, riesgos o uso de emergencia”, y por supuesto como ahora, para actualizaciones sobre la isla arbolada flotante de Williston.