¿Qué tienen que ver las tarjetas gráficas con la llegada del hombre a la Luna? En realidad bastante. Esta simulación creada por el fabricante de gráficas Nvidia permite desmontar algunas de las teorías conspiranoicas más populares que tratan de demostrar que la llegada del hombre a la luna fue una puesta en escena de la NASA.

Por supuesto, el vídeo de Nvidia aprovecha para hacer un poco de promoción de sus nuevas tarjetas de arquitectura Maxwell, pero incluso con esas dosis de marketing, algunas de sus conclusiones son interesantes.

Lo que han hecho los autores de la simulación es recrear en 3D la popular fotografía en la que Neil Armstrong, ya sobre la superficie de la Luna, inmortalizó a su compañero Buzz Aldrin al bajar la escalerilla del Apolo 11. ¿Por qué esa foto en concreto? Porque es una de las que más esgrimen los partidarios de teorías de la conspiración para intentar demostrar que la llegada a la Luna fue un engaño.

La foto fue tomada en 1969. Desde entonces, los detractores de la llegada del hombre a la Luna esgrimen la teoría de que es imposible que esa foto pudiera realizarse sin una fuente secundaria artificial de luz como el foco artificial de un estudio. En la imagen, el sol se encuentra justo detrás del módulo lunar, mientras que Aldrin baja por la parte en penumbra de la nave, que debería estar mucho más oscura. También ponen en duda el hecho de que no se vean estrellas en el espacio que se ve al fondo.

El secreto está en los voxels

La simulación realizada por Nvidia trata de desmentir ambas teorías utilizando una de las tecnologías de la nueva serie Maxwell de procesadores gráficos: La iluminación global basada en voxels o VXGI. Este tipo de renderizado de luz divide la imagen en miles de unidades cúbicas llamadas voxels que en realidad son algo así como píxeles cúbicos.

VXGI analiza cada voxel en tiempo real para medir su grado de transparencia y refracción, lo que permite calcular qué cantidad de luz (y de qué tonalidad) refleja cada objeto en una escena.

Para reconstruir la fotografía del Apolo 11, los investigadores de Nvidia calcularon los pliegues de los paneles de la nave, midieron la refracción de los trajes de la NASA y hasta las propiedades químicas del polvo lunar de la superficie. Durante esta fase, el equipo descubrió un dato clave: un brillo en la filmación original que se movía junto con la cámara y que solo podía provenir de una fuente externa de luz.

Al reconstruir la escena utilizando el motor gráfico Unreal 4 y calcular los vectores de luz, determinaron que la fuente secundaria de iluminación no es otra cosa que el traje del propio Neil Armstrong reflejando la luz del sol que, a su vez, se reflejaba en el terreno lunar.

Noche sin estrellas

En cuanto a la ausencia de estrellas, la demo técnica prueba que están ahí, solo que quedaron completamente ocultas debido a la exposición de la cámara, que estaba calibrada para la luminosa superficie lunar. Al alterar la exposición en el modelo 3D, las estrellas aparecieron donde debieron estar en la imagen.

10 bombillas por metro cuadrado

La mayor parte de la luz de la escena es la que rebota sobre la propia superficie lunar. Resulta que la composición del polvo que cubre la Luna presenta una baja capacidad de refracción de la luz (12%). Sin embargo, la intensidad de la luz del sol (calculada en unos 128.500 lux o lúmenes por metro cuadrado) se traduce en una luminosidad equivalente a 10 bombillas de 100 vatios por cada metro cuadrado de suelo lunar.

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Cerramos la reflexión con una pregunta a nivel de simple marketing ¿qué hubiera resultado más provechoso para Nvidia? ¿Demostrar que la llegada del hombre a la Luna es cierta o poder dar el bombazo confirmando que es falsa?. Como siempre, todo estudio puede ser rebatido, y si no, siempre queda el tan socorrido "Eso es lo que nos quieren hacer creer". Os dejamos con el vídeo completo de la demo técnica. [vía Nvidia Blog]

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