Hay escenas cinematográficas que permanecen grabadas en la memoria para siempre. El momento en que se descubre que Darth Vader es el padre de Luke Skywalker, el giro inesperado de El sexto sentido o la primera vez que alguien comprende qué es realmente la Matrix son experiencias difíciles de repetir. Aunque volvamos a ver esas películas decenas de veces, ya conocemos sus secretos y la sorpresa original desaparece.
Pero ¿qué pasaría si pudiéramos borrar temporalmente esos recuerdos y experimentar nuevamente la historia como si nunca la hubiéramos visto? Lo que parece una fantasía de ciencia ficción está a punto de convertirse en un experimento real. Una importante cadena de cines europea quiere comprobar si la hipnosis puede ayudar a los espectadores a recuperar esa sensación de descubrimiento.
La propuesta tiene algo de provocación y también de desafío a nuestra propia memoria. Porque, aunque volver a ver una película querida siempre puede resultar emocionante, hacerlo sin recordar absolutamente nada sería una experiencia completamente diferente.
Pathé Rewind: el experimento que busca engañar a la memoria
La iniciativa se llama Pathé Rewind y tiene previsto reunir a un grupo de hasta 30 aficionados al cine el lunes 9 de noviembre en el Pathé Buitenhof, una sala situada en La Haya, Países Bajos.
La experiencia tendrá un protagonista inesperado: la hipnosis. Los participantes elegirán una de sus películas favoritas y, antes de verla, pasarán por una sesión destinada a dejar temporalmente en segundo plano los recuerdos relacionados con esa historia.
El encargado de dirigir el procedimiento será Victor Kraemer, un hipnotizador que, según la información difundida por la compañía, cuenta con más de 30 años de experiencia en esta disciplina.
La intención es que los espectadores puedan sentarse frente a la pantalla y disfrutar de una película conocida desde una perspectiva diferente. No se trata simplemente de volver a verla en una sala de cine, con una pantalla más grande y un sonido envolvente, sino de intentar recuperar algo mucho más difícil: la incertidumbre de no saber qué sucederá después.
En otras palabras, Pathé quiere comprobar si es posible recuperar la emoción de una primera vez sin tener que viajar al pasado.

Una apuesta por recuperar la magia de los clásicos
El experimento no aparece de la nada. Pathé lleva tiempo explorando distintas maneras de atraer nuevamente al público a las salas mediante películas que ya forman parte de la cultura popular.
Uno de sus proyectos es Pathé Classics, un programa que recupera grandes producciones cinematográficas para que los espectadores puedan disfrutarlas nuevamente en pantalla grande. Entre los títulos incluidos se encuentran Titanic y Atrápame si puedes, dos películas protagonizadas por Leonardo DiCaprio que siguen despertando interés entre los aficionados.
Sin embargo, Rewind propone algo diferente. Mientras que las proyecciones clásicas buscan recuperar el placer de disfrutar una película conocida, este nuevo proyecto intenta modificar la manera en que el público recuerda lo que está viendo.
Imke van Schaaijk, directora de Marca, Relaciones Públicas y Comunicación de Pathé, explicó que la idea surge de un deseo compartido por muchos cinéfilos: volver a experimentar la emoción de descubrir sus historias favoritas.
Según la directiva, con REWIND la compañía pretende llevar esa posibilidad un paso más allá. La propuesta combina entretenimiento, curiosidad y una pregunta que resulta especialmente atractiva para quienes aman el cine: ¿cuánto de nuestra experiencia depende de lo que recordamos?
¿Puede la hipnosis conseguir que olvidemos una película?
Aunque la iniciativa resulta llamativa, hay una cuestión fundamental que todavía no tiene respuesta: no está demostrado que la hipnosis pueda eliminar selectivamente los recuerdos de una película y permitir que alguien la experimente como si fuera la primera vez.
La propia Pathé reconoce que el objetivo no es demostrar científicamente la eficacia de esta práctica, sino explorar si puede contribuir a modificar la percepción de los espectadores durante una proyección.
Además, las condiciones legales de la actividad advierten que la sesión podría no producir el resultado esperado. La empresa tampoco garantiza que todos los participantes experimenten los mismos efectos. La asistencia es voluntaria y cualquier persona puede interrumpir el procedimiento cuando lo desee.
Las dudas también llegaron desde los medios especializados. AV Club considera que la iniciativa tiene características de una acción publicitaria y cuestiona hasta qué punto podrían considerarse fiables las conclusiones obtenidas a partir de los testimonios de los participantes.
El medio también puso bajo la lupa el perfil profesional de Kraemer. Según su análisis, el hipnotizador utiliza otras prácticas, como la programación neurolingüística (PNL) y la denominada sanación cuántica, además de ofrecer asesoramiento a directivos para afrontar el síndrome del impostor.
Por su parte, IGN abordó la propuesta con bastante humor y dejó entrever que prefiere observar el experimento desde cierta distancia antes que permitir que alguien intente intervenir en sus recuerdos cinematográficos.
El resultado podría cambiar la manera de volver al cine
Más allá de las dudas, Pathé Rewind plantea una experiencia curiosa que invita a reflexionar sobre nuestra relación con las películas. Muchas veces volvemos a ver una producción porque conocemos sus personajes, sus diálogos y sus momentos más memorables. Sin embargo, una parte importante de la emoción original está precisamente en no saber qué ocurrirá.
Si el experimento consigue que algunos participantes recuperen, aunque sea parcialmente, esa sensación, podría abrir nuevas posibilidades para las salas de cine y las experiencias de entretenimiento.
Por ahora, no hay garantías de que la hipnosis consiga engañar a la memoria. Tampoco está claro si los espectadores podrán olvidar los giros argumentales o simplemente experimentarán una percepción diferente de la historia.
La verdadera prueba llegará cuando se apaguen las luces y comience la película. Entonces se verá si es posible sorprenderse con una escena cuyo desenlace ya conocemos o si nuestra memoria resulta mucho más difícil de engañar de lo que imaginamos.
Al final, la pregunta es irresistible: si pudieras borrar los recuerdos de una sola película para volver a disfrutarla por primera vez, ¿cuál elegirías?
[Fuente: DW]