Imagen: WE&RF / PNNL

Si estás leyendo esta noticia desde el retrete, siéntete orgulloso. Un equipo de científicos ha desarrollado un método sencillo y eficiente para convertir tus heces en un biocrudo con propiedades muy similares al petróleo que extraemos del suelo. Refinada, tu caca puede convertirse en gasolina, diésel o queroseno.

Los lodos de depuración de las aguas residuales se suelen considerar un ingrediente pobre para producir biocombustibles, porque están demasiado húmedos. Pero los investigadores del Laboratorio Nacional del Pacífico Noroeste (PNNL), que pertenece al Departamento de Energía de Estados Unidos, han elaborado un proceso que no necesita secar los residuos para transformarlos en biocrudo (el equivalente renovable al petróleo crudo, cuando se obtiene a partir de biomasa).

La tecnología, denominada licuefacción hidrotérmica, imita las condiciones geológicas de la Tierra al producir petróleo (básicamente altas presiones y temperaturas) para conseguir en unos minutos algo que toma a la naturaleza millones de años. Los desechos se presurizan a 207 bar, casi cien veces la presión de un neumático de automóvil, y pasan por un reactor que funciona a 350º C. El material resultante es parecido al petróleo crudo, con una pequeña cantidad de agua y oxígeno mezclada. Este biocrudo puede ser refinado posteriormanete con los procesos convencionales de refinación de petróleo.

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“Lo mejor de este proceso es lo sencillo que es, el reactor es literalmente un tubo caliente y presurizado”, explica Corinne Drennan, responsable de investigación sobre tecnologías de bioenergía en el PNNL. “Hemos acelerado la tecnología de conversión hidrotérmica en los últimos seis años para crear un proceso continuo y escalable que permite el uso de residuos húmedos como los lodos de depuradora”. El invento también puede producir combustibles renovables a partir de otras materias primas orgánicas húmedas, como los residuos agrícolas.

Solo en Estados Unidos se tratan 130.000 millones de litros de aguas residuales cada día, el equivalente a 30 millones de barriles de petróleo por año. PNNL estima que una sola persona podría generar unos 10 litros de biocrudo al año y reportar un ahorro significativo a los gobiernos locales, eliminando la necesidad de procesar, transportar y deshacerse de las aguas residuales. El distrito regional de Gran Vancouver, en Canadá, espera construir la primera planta de demostración de esta tecnología.

[PNNL vía The Verge]