Foto: Steve Halama / Unsplash.

Independientemente de lo bien o mal que haya ido tu entrevista de trabajo, siempre hay un momento un poco embarazoso. Es ese en el que ya no sabes si continuar la conversación o despedirte, pero hay una forma de evitarlo, que es formulando una pregunta concreta.

Marshall Darr es experto en gestión de personal en la compañía de servicios financieros Gusto. En un post publicado en Medium, Darr explica que siempre llega un momento en el que todas las preguntas importantes ya se han formulado y el entrevistador simplemente quiere terminar. En ese momento suelen preguntarte si tienes alguna pregunta más. Darr sugiere esta:

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Sí, ahora que lo pregunta: ¿Cuál es el mejor momento que recuerda trabajando para la compañía?

Aunque suena inocente, Darr asegura que la ha utilizado varias veces y siempre da buen resultado. Por un lado, permite obtener una perspectiva única e interesante de la empresa en la que estás intentando entrar. Si la entrevista es con tu futuro jefe, la pregunta te permitirá además conocerle un poco mejor y saber de antemano un poco de su manera de pensar o de su concepto de éxito.

Si no es capaz de responder a la pregunta quizá debas ser tú el que se replantee si quiere trabajar para esa compañía. Un trabajador que no recuerda un buen momento en una compañía es porque no está contento (y eso ya es de por sí mala señal) o porque la empresa no recompensa debidamente los logros.

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Finalmente, hacer esa pregunta hace que tu interlocutor deba recordar una situación agradable, gira la conversación hacia un tono más cordial, y mejora la percepción que el entrevistador se haya formado sobre ti cuando piense en qué candidato elegir. [End Your Interviews Like This | Marshall Darr via The Muse]