Foto: Ammit Jack / Shutterstock

Cómprate un Golden Retriever que son ideales para niños o Nada como un Rottweiler para cuidar la casa. Seguro que hayas escuchado alguna de estas frases antes, pero ¿realmente son tan diferentes unas razas de perro de otras? Las diferencias están más en cómo percibimos cada raza que en la realidad.

La moda de cruzar perros con fines puramente estéticos para exhibirlos en concursos comenzó a despuntar entre la aristocracia británica a finales del Siglo XIX. El club canino del Reino Unido, que es el más antiguo del mundo, decidió establecer diferentes categorías de perros, y para ello recurrió al uso que cada raza tenía en el mundo real en aquella época. Las siete categorías resultantes fueron:

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  • Perros de caza: son las razas usadas para recuperar patos y otras aves de caza.
  • Sabuesos: perros rastreadores para labores de caza mayor.
  • Perros pastores: Usados principalmente para cuidar rebaños de ovejas
  • Terriers: los terrier eran perros fieros destinados tradicionalmente a cazar plagas pequeñas como ratas o comadrejas.
  • Perros de juguete: referido a los pequeños perros de compañía.
  • Perros de trabajo: se refiere a las razas de perros grandes que habitualmente se usan para guardar propiedades
  • Perros de utilidad: este último grupo es un cajón de sastre en el que los clubes meten las razas que no encajan por completo en ninguna de las anteriores.

Esta denominación se ha mantenido hoy en día como referencia y se usa, con matices según el país, en clubes de cría de perros en todo el mundo. La cuestión es que la clasificación se sigue usando pese a que, en la mayoría de los casos, los perros ya no se usan para su propósito original. Cada grupo está asociado a una serie de cualidades específicas. Los perros de caza, por ejemplo, son los más despiertos y atentos, los pastores están considerados más inteligentes, y los de trabajo se tienen por valientes y fieros.

La realidad es que no hay ningún estudio que limite determinadas facultades a una raza concreta que no puedan trasladarse a otras. Un perro de compañía puede perfectamente ser tan despierto como un perro de caza y tan valiente como uno de guardia, y un perro de trabajo puede ser tan dócil y juguetón como uno de juguete. Biológicamente las más de 800 razas de perro que existen se engloban bajo una única especie, que es la de Canis lupus familiaris, un descendiente lejano del lobo.

Las cualidades que atribuimos a cada raza, en definitiva, no están basadas en características biológicas únicas, sino en una mezcla de las cualidades que por tradición se asocian a cada perro, unidas al aspecto físico de la raza y a su reputación. Casi todo está, en definitiva, en nuestra cabeza. [Applied Animal Behaviour y NCBI vía MinuteEarth]