La planta termosolar Tushuo, de 100 megavatios, ubicada en el condado de Amdo, en la región autónoma china de Xizang (Tíbet), completó la instalación de sus 15.927 helióstatos, los espejos orientables que concentran la luz solar sobre una torre central. Según reportó CGTN, el campo solar se ubica a más de 4.650 metros sobre el nivel del mar, lo que la convierte en la planta termosolar de concentración de mayor altitud construida hasta ahora en el mundo, y la primera de tipo torre desarrollada en esta región del Tíbet.
El campo de espejos cubre una superficie de unos 800.000 metros cuadrados y todos ellos apuntan hacia una torre receptora de 210 metros de altura, donde la energía solar concentrada calienta sales fundidas hasta los 560 grados centígrados.
Cómo funciona una planta de sales fundidas

A diferencia de los paneles fotovoltaicos convencionales, que convierten la luz solar directamente en electricidad, esta tecnología concentra el calor del sol para fundir sales que después se usan para generar vapor y mover turbinas, de forma similar a una central térmica tradicional. La ventaja central de este sistema es que las sales fundidas retienen el calor durante horas, lo que permite seguir generando electricidad incluso después de que se puso el sol.
La planta de Amdo incorpora un sistema de almacenamiento térmico de ocho horas, lo que le permite generar energía de forma continua, resolviendo uno de los mayores problemas históricos de la energía solar: su dependencia directa de la luz del día.
Ingeniería pensada para el viento, el frío y la radiación extrema
Construir en una meseta a más de 4.600 metros de altura exigió soluciones de ingeniería específicas. Para resistir los fuertes vientos de la meseta, los responsables del proyecto desarrollaron soportes de helióstatos livianos pero de alta rigidez, además de un sistema de seguimiento solar con un margen de holgura prácticamente nulo. Los espejos también incorporan recubrimientos resistentes a la radiación ultravioleta, necesarios para soportar la intensidad solar propia de esta altitud extrema.
La fabricación de los propios espejos se resolvió con una línea de producción completamente automatizada, la primera de su tipo en el mundo instalada a esta altitud, capaz de producir 6.000 metros cuadrados de helióstatos por día.
Cuánta energía va a generar
Una vez conectada a la red, prevista para octubre de 2026, la planta de Amdo generará un estimado de 255 millones de kilovatios hora de electricidad al año, suficiente para abastecer a unos 50.000 hogares. Según los propios desarrolladores, esa producción permitirá ahorrar 60.000 toneladas de carbón y reducir las emisiones de dióxido de carbono en 165.000 toneladas anuales.
El proyecto forma parte de un plan más amplio de energías limpias en la región: cerca de ahí también se construye una planta termosolar de canal parabólico de 50 megavatios en el condado de Damxung, que funcionará junto a un parque fotovoltaico de 400 megavatios, mientras se levantan líneas de transmisión de ultra alta tensión para enviar esta energía miles de kilómetros hacia el sur, a las regiones más densamente pobladas de China.