En alg√ļn momento, la raza humana decidi√≥ que antes de partir al espacio, deb√≠amos enviar alg√ļn tipo de mensaje. Las sondas espaciales fueran la mejor idea, pero no la √ļnica. Muy pocos recordar√°n que dos estrellas pueden llevar 20 a√Īos escuchando el sonido una vagina contray√©ndose‚Ķ por culpa de un hombre.

Si hablamos de mensajes al espacio exterior con la idea de que alg√ļn tipo de civilizaci√≥n o vida extraterrestre nos entienda, sin duda Pioneer es la m√°s famosa. Aquella ‚Äúbanda sonora‚ÄĚ con los grandes √©xitos de la Tierra estaba destinada a que, en un improbable encuentro, otros seres vieran de lo que √©ramos capaces.

Sin embargo, si realmente queremos romper el hielo con nuestros vecinos cósmicos, probablemente lo ideal sea enviar a la velocidad de la luz, y no a la velocidad de una sonda. Por eso el hombre ha ideado toda clase de tecnologías para hacer llegar el mensaje. Aunque estos sean sonidos vaginales y no nos quede muy claro qué tipo de respuesta debemos esperar.

Poetica Vaginal

Joe Davis

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Principios de los 80. Joe Davis era un artista e investigador del MIT. Una rareza, ya que hablamos de dos campos que pocas veces se mezclan con tanto √©xito. Entre sus logros en la vertiente art√≠stica cuenta con Microvenus, una runa germ√°nica de la antig√ľedad que representaba la Tierra femenina y a la vez el aparato reproductor de la mujer, todo ello en el c√≥digo gen√©tico de un microbio a trav√©s de la ingenier√≠a gen√©tica.

En 1986 a Davis le preocupaba sobremanera la censura que se respiraba en el √°mbito cient√≠fico. Sin ir m√°s lejos, la NASA hab√≠a prohibido enviar cualquier tipo de mensaje o contenido de car√°cter sexual al espacio. No sabemos muy bien por qu√©, pero la agencia dej√≥ muy claro que no se aceptar√≠an ni ‚Äúgenitales o im√°genes y sonidos de la reproducci√≥n humana‚ÄĚ.

Para Davis no había lugar a la censura. El investigador pensó que si los extraterrestres debían conocernos, debía ser con todas las consecuencias. Así nació el proyecto Poetica Vaginal, mitad ciencia, mitad obra protesta. La idea era grabar el sonido de las contracciones vaginales de varias bailarinas de ballet.

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Poetica Vaginal

Sí, la idea era grabar el sonido de las contracciones vaginales de varias bailarinas de ballet. Luego, el sonido debía enviarse al espacio y, con suerte, que alguien lo escuchase en sistemas solares cercanos (y probablemente diese media vuelta sin mirar atrás).

Lo primero que construy√≥ fue lo que denomin√≥ como ‚Äúdetector vaginal‚ÄĚ. Un desarrollo en un laboratorio de ingenier√≠a mec√°nica que consist√≠a en un tubo de polial√≥mero lleno de agua montado sobre una base dura de nylon que a su vez conten√≠a un transductor de presi√≥n muy sensible.

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Ballet. AP

Luego llegó el turno de las bailarinas. Todas debían invaginar sobre el detector para categorizar las contracciones vaginales (la más rápida se registró a o,8 Hz). Para que nos hagamos una idea, el transductor de presión incorporado era lo suficientemente sensible como para detectar la voz, los latidos del corazón y la respiración, así como las contracciones vaginales voluntarias e involuntarias.

Davis tambi√©n desarroll√≥ un software de m√ļsica electr√≥nica que utiliz√≥ para generar arm√≥nicos en tiempo real de las contracciones vaginales hasta que coincidiera con el conjunto de frecuencias √ļnicas del habla en ingl√©s.

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El cient√≠fico cont√≥ con un colega ling√ľista que mape√≥ los sonidos de voz (fonemas) para que pudieran ser generados en tiempo real correspondientes a las ‚Äúentradas‚ÄĚ vaginales.

Impresión del artista mostrando dos cinturones de asteroides y un planeta orbitando Epsilon Eridani. Wikimedia Commons

Cuando ya tenía todo preparado, el equipo de Davis se dirigió al Millstone Hill Radar del MIT con el denominado The Vaginal Excursion Module. Desde allí, debían enviar los mensajes con dirección a Epsilon Eridani, Tau Ceti y otras dos estrellas. Un día antes, el equipo de Davis emitió una serie de transmisiones con muestras de las contracciones vaginales grabadas en una cinta de audio.

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Sin embargo, horas antes de llevar a cabo la misión al día siguiente, un coronel de las Fuerzas Aéreas de Estados Unidos canceló el proyecto Poetica Vaginal. Se ponía fin a la obra, aunque la idea de Davis no se perdió del todo.

Se cree que los sonidos vaginales que se enviaron el d√≠a anterior llegaron a Epsilon Eridani en 1996, y a Tau Ceti en 1998. Han pasado 20 a√Īos desde entonces, y aquellas estrellas a m√°s de 10 a√Īos luz de la Tierra es posible que hayan tenido que convivir con la pol√©mica obra de Davis: el sonido de una vagina contray√©ndose buscando vida extraterrestre. [JWZ, MIT, NewsScientist]