Conseguir un empleo en Anthropic ya no depende únicamente de saber programar, entrenar modelos o resolver problemas técnicos. En algún momento del proceso, el candidato puede encontrarse ante un dilema mucho más personal: cómo reaccionaría si la compañía renunciara a desarrollar una inteligencia artificial peligrosa y, como consecuencia, sus acciones perdieran todo su valor.
La pregunta fue revelada por Axios, que habló con aspirantes y antiguos empleados. No existe una formulación completamente cerrada. Algunos candidatos recuerdan una caída literal de las acciones hasta cero; otros, un conflicto más general entre mantener las medidas de seguridad y proteger los ingresos.
Todos los aspirantes pasan por una entrevista de cultura conducida por un empleado designado. Allí también deben explicar algún dilema moral que hayan afrontado. Anthropic sostiene que esta etapa existe desde sus primeros días, pero dos exempleados aseguran que la versión relacionada con perder el valor de las acciones apareció más tarde.
La respuesta correcta es la misión, aunque la sincera sea otra

Un candidato contó de forma anónima en Blind que respondió que no estaría contento si sus acciones acabaran valiendo cero. Quería trabajar de manera ética, explicó, pero también construir un negocio sostenible. Según su relato, el entrevistador no recibió especialmente bien la respuesta.
La intención parece clara: Anthropic quiere averiguar quién entra por su misión de desarrollar una IA segura y quién llega atraído por el dinero. Dario Amodei, su consejero delegado, habría expresado dudas sobre las motivaciones de algunos de los nuevos empleados.
El problema es que ambas razones resultan difíciles de separar. Anthropic ofrece algunos de los empleos más deseados y mejor pagados de Silicon Valley. Bloomberg encontró ofertas con paquetes superiores a 250.000 dólares y candidatos dispuestos a pagar hasta 4.600 dólares por preparación especializada. Una mejora durante el proceso puede traducirse en cientos de miles de dólares adicionales.
Anthropic tampoco participa en el habitual regateo salarial de las grandes tecnológicas. Según Axios, utiliza un proceso estandarizado: la oferta presentada es la definitiva y no existe una contraoferta. La empresa pide una demostración de desapego económico mientras deja muy claro, desde el principio, cuánto está dispuesta a pagar.
La pregunta llega cuando las acciones pueden convertir a empleados en millonarios

La situación sería menos incómoda si Anthropic fuese todavía un pequeño laboratorio sin perspectivas financieras. Ya no lo es. En mayo levantó 65.000 millones de dólares y alcanzó una valoración de 965.000 millones, según anunció la propia compañía. Sus ingresos anualizados superaron además los 47.000 millones.
Esa valoración pertenece a Anthropic, no a Claude, y sigue existiendo únicamente sobre el papel. Sus títulos aún no cotizan en un mercado público. Sin embargo, la empresa presentó documentación confidencial para salir a bolsa y podría publicar su folleto después del Día del Trabajo, con una posible cotización entre finales de septiembre y octubre, según Reuters.
Para los trabajadores que reciben participaciones, una salida a bolsa podría transformar derechos privados difíciles de vender en una fortuna real. La pregunta sobre llevarlos a cero deja entonces de ser un ejercicio filosófico: obliga al candidato a declarar por anticipado que aceptaría perder una parte potencialmente enorme de su patrimonio.
Anthropic insiste en que ya ha elegido la seguridad por encima del dinero
La compañía puede señalar decisiones concretas. Restringió el acceso a Claude Mythos 5 por sus capacidades en ciberseguridad y se negó a permitir determinados usos militares sin límites, especialmente la vigilancia masiva y las armas autónomas. Ese choque provocó que el Pentágono intentara clasificarla como un riesgo para la cadena de suministro, una medida que una jueza federal acaba de considerar ilegal y represiva.
Eso demuestra que la tensión entre misión y negocio no es completamente imaginaria. Pero también expone la contradicción central: Anthropic quiere competir por los mejores investigadores, superar a OpenAI, conquistar clientes y protagonizar una de las mayores salidas a bolsa de la historia, mientras pregunta a sus futuros empleados si aceptarían que todo ese valor desapareciera.
La empresa está comprobando quién pondría la seguridad antes que su fortuna. La prueba definitiva llegará después de la salida a bolsa, cuando esa misma pregunta ya no se formule en una entrevista cerrada, sino frente a miles de accionistas esperando rentabilidad.