En muchos aspectos la arqueología es una carrera contra el paso del tiempo. Los metales se oxidan, la materia orgánica se descompone, los géneros se destejen y a menudo se pudren, lo que significa que es casi imposible que la ropa dure siglos o milenios. Sin embargo, siempre hay alguna excepción.
Unos arqueólogos de Arkæologi Vestjylland de Dinamarca descubrieron el último lugar de descanso de una mujer, cuya tumba de 1.300 años todavía conservaba pedazos de textiles y un broche de la era de los vikingos. El equipo explicó en un posteo de Facebook (que tradujimos con Google) que la preservación es “absolutamente mágica” debido a la naturaleza muy ácida del suelo del oeste de Jutlandia, Dinamarca.
Los primeros análisis indicaban que los adornos metálicos que había en la tumba habían protegido a los tejidos textiles de la degradación natural, actuando como preservativos. También estaba preservada la dentadura del cuerpo y los investigadores esperan que el descubrimiento revele información sin precedentes de las vidas de los que vivieron en el pasado distante.
Lugar de descanso de la mujer
La tumba se descubrió en Skonager, un sitio que los arqueólogos ya habían identificado como registro importante de ocupación humana en la Dinamarca de la Edad de Bronce (1700 a 500 a.C.) hasta la época de los vikingos (800 a.C . a 1050 d.C.). En este caso, encontraron que la mujer llevaba dos broches de forma oval llamados “skålspænder” o “broches de alzada”, que los arqueólogos creen que usaban las mujeres vikingas para mantener en su lugar un abrigo sobre el vestido o una bufanda, según el explicativo del Museo Nord de Noruega. En línea con esta explicación los broches de alzada que se encontraron en el lugar tenían adheridos unos trozos de tela.

El caso es que milagrosamente, la corrosión del bronce o la plata del broche dejó sales metálicas en el género, y eso protegió a las frágiles fibras de la descomposición natural. El equipo cree que esto puede revelar información sobre la ropa exterior e interior de la mujer. Lo fascinante es que una de las hebillas parece haber sido reparada en algún momento, lo que hizo que los expertos se preguntaran si tal vez era un recuerdo de familia.
Grano por grano
El equipo ha llevado al laboratorio el bloque de tierra que rodea a la tumba y su contenido para analizarlo todo, y así los científicos podrán estudiarlo “grano a grano”, como indican en su posteo. Todavía faltará el descubrimiento verdadero, ya que en el laboratorio se tomarán muestras para la datación por carbono para poder identificar la antigüedad de lo que han descubierto. Luego esperan poder determinar el color, tipo de género y hechura del vestido de la mujer.

Para los vikingos había colores que representaban la riqueza y el poder, según lo explica el Museo Nacional de Dinamarca. Por eso, identificar las características físicas del vestido podría brindar información sobre la posición social de la mujer. Los antropólogos de la Universidad del Sur de Dinamarca también estudiarán los restos dentarios, y podrían entonces inferir cuál era su dieta y estado de salud.