Rusia completa su mayor proyecto eólico
Rusia inauguró el 22 de julio de 2026 la segunda fase del parque eólico de Novolakskaya, situado en la república de Daguestán. Con su entrada en funcionamiento, la instalación alcanzó una potencia total de 300 megavatios y se convirtió en la central eólica más grande construida hasta ahora en el país.
La primera fase había comenzado a suministrar electricidad a la red nacional en diciembre de 2025. Estaba formada por 61 aerogeneradores con una capacidad conjunta de 152,5 MW. La segunda añadió otras 59 máquinas y 147,5 MW, completando las 120 turbinas previstas originalmente.
Cada aerogenerador puede producir 2,5 MW. Las autoridades regionales aseguran que su altura es comparable con la de un edificio de 50 plantas y que cada unidad supera las 320 toneladas. El parque fue levantado en menos de dos años, después de que las obras comenzaran en noviembre de 2024.
🌱 No Daguestão, entrou em funcionamento o parque eólico de Novolakskoe, o maior da Rússia com uma potência instalada de 300 MW.
Tornou-se o décimo parque eólico no país e representa uma nova etapa no desenvolvimento da energia renovável russa.
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Puede abastecer el equivalente a 240.000 hogares
Rosatom calcula que Novolakskaya generará una media de 879 millones de kilovatios-hora al año. Esa cantidad equivaldría al consumo de unos 240.000 hogares y representaría aproximadamente el 9% de la electricidad utilizada en Daguestán.
La instalación también produciría una cantidad equivalente a casi una sexta parte de toda la generación eléctrica actual de la república. Su aportación será especialmente importante durante los momentos de elevada demanda, aunque la producción real dependerá de la intensidad y regularidad del viento.
Daguestán lleva años sufriendo problemas de suministro, cortes y una generación insuficiente para cubrir el crecimiento del consumo. El nuevo parque puede reducir parte de ese déficit, pero no constituye una solución definitiva: la energía eólica es variable y necesita líneas de transmisión, sistemas de respaldo y una red capaz de distribuir la electricidad hasta los consumidores.
El 85% de los equipos fue producido en Rusia
Una de las características más destacadas del proyecto es su nivel de fabricación nacional. Rosatom afirma que el 85% de los componentes utilizados en sus parques eólicos ya se produce dentro de Rusia. La cifra es elevada, aunque no significa que todas las piezas sean completamente nacionales.
Las góndolas, generadores, bujes y sistemas de refrigeración se fabricaron en las instalaciones de Atommash, en Volgodonsk. Las palas fueron suministradas por la división de materiales compuestos de Rosatom, que abrió una planta específica en Uliánovsk para reemplazar las importaciones utilizadas anteriormente.
Este proceso de localización ha cobrado más importancia desde la imposición de sanciones internacionales contra Rusia. Fabricar los equipos dentro del país permite mantener nuevos proyectos incluso cuando determinados componentes, conocimientos técnicos o proveedores extranjeros resultan más difíciles de conseguir.
🚨 Rusia puso en marcha la mayor central eólica del país con 300 MW de potencia
🔴 Ubicada en Daguestán, la planta de Novolakskaya abastecerá a 240.000 hogares con 120 aerogeneradores construidos en menos de dos años. ¿Avanza el Sur Global hacia la soberanía energética con… pic.twitter.com/ddXqGgdsvR
— teleSUR TV (@teleSURtv) July 24, 2026
La energía eólica rusa todavía tiene un papel reducido
Novolakskaya es la décima central eólica gestionada por la división renovable de Rosatom. La compañía asegura haber instalado ya más de 1,3 GW y planea alcanzar aproximadamente 2 GW de capacidad total para 2028. También prepara proyectos en el Lejano Oriente ruso y su primera central eólica internacional en Kirguistán.
A pesar de estas inversiones, la energía eólica continúa teniendo un peso pequeño dentro de un sistema eléctrico dominado por el gas, el carbón, la energía hidroeléctrica y las centrales nucleares.
El parque de Novolakskaya no transformará por sí solo la matriz energética rusa ni acabará automáticamente con los apagones de Daguestán. Sin embargo, demuestra que Rusia ya puede construir grandes instalaciones eólicas utilizando una cadena industrial mayoritariamente nacional, algo especialmente estratégico en un momento de aislamiento tecnológico y sanciones.