Un equipo internacional de geocientíficos ha revelado una red de volcanes fosilizados enterrada a varios kilómetros bajo la cuenca de Sichuan. Con más de 400 millas de extensión, esta cadena se habría formado cuando placas oceánicas y continentales chocaron en la antigua superestructura de Rodinia, liberando magma y gases que podrían haber alterado el clima global.
Una cadena volcánica olvidada bajo capas de roca
Durante el Neoproterozoico temprano, el bloque Yangtze se desplazó hacia la placa del océano China, iniciando un proceso de subducción que creó un arco volcánico. Aunque se conocían restos en el margen del Yangtze, este nuevo estudio revela que la actividad volcánica se extendió cientos de millas más al interior.
El equipo liderado por Zhidong Gu (PetroChina) y Junyong Li (Universidad de Nankín) utilizó sensores magnéticos aéreos para penetrar la gruesa cubierta de sedimentos. Allí apareció un cinturón rico en hierro de unos 700 kilómetros de largo, formado por magma hace entre 770 y 820 millones de años.
Una tectónica inusual y un impacto climático posible

Los datos sugieren que la subducción fue de “losa plana”, con la placa oceánica desplazándose horizontalmente bajo la continental antes de hundirse, creando dos líneas de volcanes en lugar de una. Este estilo tectónico es similar al que hoy da forma a los Andes en Sudamérica.
La existencia de esta cadena fósil podría ayudar a comprender cómo se formaron los primeros continentes y cómo la actividad volcánica de la época afectó al ciclo global del carbono. Liberaciones masivas de CO₂ y el desgaste químico posterior habrían contribuido a variaciones climáticas significativas hace casi mil millones de años.
Un rompecabezas geológico aún abierto
Peter Cawood, experto en geociencias de la Universidad de Monash, sugiere otra hipótesis: que los dos cinturones identificados podrían pertenecer a sistemas volcánicos independientes, luego fusionados por procesos tectónicos.
Sea cual sea el origen, este descubrimiento amplía el mapa de la actividad volcánica antigua y subraya cuánto queda por aprender sobre la formación de la corteza terrestre y su relación con los grandes cambios climáticos de nuestro planeta.