Y no nos referimos a poner la mano delante de la l√°mpara, sino a lograr que un haz de energ√≠a que se mueve a casi 300.000 kil√≥metros por segundo se detenga durante un minuto eterno, para despu√©s proseguir su camino. El descubrimiento, aparte de hacernos so√Īar con sables de luz, abre las puertas a la internet cu√°ntica, una red futura 100% segura e incre√≠blemente r√°pida.

No es la primera vez que logran detener el avance de la luz. En 1999 consiguieron ralentizar su avance hasta s√≥lo 17 metros por segundo. Hace s√≥lo dos a√Īos lograron detenerla por primera vez, pero s√≥lo durante una fracci√≥n de segundo. El logro de congelarla durante un minuto ha sido alcanzado por investigadores de la Universidad de Darmstadt, en Alemania.

Para parar la luz, lo primero que ha hecho el equipo de Darmstad es disparar un l√°ser sobre un cristal opaco. Al recibir el impacto, los √°tomos del cristal entran en un estado de superposici√≥n cu√°ntica que vuelve al material transparente a unas determinadas frecuencias. Un segundo l√°ser ajustado en esas frecuencias es disparado al interior del cristal. En ese punto, los investigadores de Darmstadt dise√Īaron un algoritmo que equilibra campos magn√©ticos con la superposici√≥n creada por el l√°ser para retener el segundo haz de luz hasta un minuto.

El hecho de que hayan logrado retener la luz significa que pueden utilizar este haz para guardar datos. Esta era la pieza que faltaba para crear un dispositivo hasta ahora teórico llamado Repetidor Cuántico. Este dispositivo serviría para conectar sistemas de memoria cuántica a largas distancias, y es un ingrediente fundamental de la internet cuántica. [Physical Review Letters via New Scientist]