Campo de batalla de Verd√ļn, hoy.
Photo: Wikimedia Commons

El mundo est√° lleno de lugares prohibidos en los que la propia tierra puede matarte, pero no todos est√°n tan bien se√Īalizados como Chern√≥bil, o Fukushima. Hay un pu√Īado de lugares remotos y aparentemente inofensivos a los que es f√°cil acceder, pero de los que probablemente no salgas con vida.

Advertisement

La zona roja. Francia

En 1918, el gobierno franc√©s defin√≠a as√≠ la zona roja: Completamente devastada. 100% de da√Īos a la propiedad. 100% de da√Īo a la agricultura. Imposible de limpiar. Inhabitable para el ser humano. A d√≠a de hoy a√ļn hay rincones de esta vasta regi√≥n al norte de Francia en los que entrar supone una muerte casi segura, si no es en el momento, ser√° m√°s tarde.

Trincheras en la zona roja
Photo: Imperial War Museums

Advertisement

¬ŅQu√© demonios pas√≥ en la zona roja? La respuesta es sencilla: La batalla de Verd√ļn. En 1916 el ej√©rcito franc√©s y el alem√°n se enzarzaron en una sangrienta contienda que dur√≥ 303 d√≠as. Los c√°lculos m√°s recientes estiman que Verd√ļn se sald√≥ con m√°s de 976.000 muertos y 1.250.000 heridos graves si tenemos en cuenta a la poblaci√≥n civil.

Pero el aut√©ntico horror para Verd√ļn no hab√≠a hecho m√°s que comenzar. Franceses y alemanes se lanzaron millones (literalmente) de balas, granadas, bombas y proyectiles de ca√Ī√≥n, muchos de ellos cargados de gases letales. La lluvia de artiller√≠a fue tan feroz que no solo arrasaron Verd√ļn. Tambi√©n lo hicieron inhabitable para siempre.

Advertisement

El paisaje actual de la zona roja es enga√Īoso. La naturaleza ha reclamado su lugar con praderas y densos bosques, pero bajo esta capa se esconden cientos de miles de explosivos y munici√≥n sin detonar. Cada a√Īo se extraen cientos de ellos, pero hay muchos m√°s. Los expertos calculan que limpiar toda la regi√≥n llevar√° alrededor de 700 a√Īos

Si tienes suerte y no pisas un proyectil a√ļn activo, la muerte en la zona roja te puede llegar por emanaciones de gas provenientes de proyectiles qu√≠micos. Las toxinas usadas en la Primera Guerra Mundial (cloro, fosgeno, gas mostaza...) no son f√°ciles de detectar, y para cuando un medico moderno lo haga puede ser demasiado tarde. Para empeorar las cosas, el propio suelo est√° atiborrado de contaminantes t√≥xicos: plomo, zinc, ars√©nico, cloro... En algunos lugares el 99% de la vegetaci√≥n sigue sin crecer y los acu√≠feros tienen concentraciones de ars√©nico 300 veces por encima de lo tolerable.

Photo: Wikimedia Commons

Advertisement

Con el tiempo, el gobierno Franc√©s ha logrado reducir lo peor de la batalla de Verd√ļn a solo algunas zonas, pero el peligro sigue ah√≠. Saltarte un cartel con una calavera en el norte de Francia es un pasaporte r√°pido hacia los premios Darwin.

Screenshot: National Geographic / YouTube

Isla da Queimada Grande. Brasil

A 32 kil√≥metros de la costa de Sao Paulo, en Brasil, se encuentra la isla de Queimada Grande, un para√≠so tropical que combina un clima templado y h√ļmedo con densas densas selvas y praderas abiertas. Suena apetecible, pero el lugar tiene otro nombre: Isla de las serpientes.

Advertisement

Queimada Grande es el √ļltimo reducto en el mundo de la v√≠bora dorada de cabeza de lanza (Bothrops insularis). La abundancia de p√°jaros que pasan por la isla ha disparado la poblaci√≥n de v√≠boras hasta el punto de que la isla tiene una poblaci√≥n estimada de entre uno y cinco de estos ofidios por metro cuadrado.

La víbora dorada de cabeza de lanza es tan rara que no se conocen casos de mordedura a seres humanos, y casi es mejor así. Su veneno es cinco veces más potente que el de su pariente más cercana, la Bothrops jararaca. Los síntomas de esta incluyen dolor intenso, náuseas y vomito, ampollas de sangre, moretones , sangre en el vómito y la orina, sangrado intestinal, insuficiencia renal, hemorragia cerebral y necrosis grave del tejido muscular en la zona de la mordedura. Solo hay que poner un poco de imaginación y multiplicar por cinco.

Advertisement

Nadie visita Queimada Grande salvo alg√ļn cient√≠fico ocasional en busca de veneno o ejemplares de v√≠bora. Para acceder a la isla es preciso contar con el permiso (y la escolta) de la marina brasile√Īa. Si alg√ļn d√≠a te acercas en barco pi√©nsalo dos veces antes de poner pie en tierra.

Image: Wikimedia Commons

Lago Karachay. Rusia

Ba√Īarse en las fr√≠as y poco profundas aguas de este lago situado en el centro de Rusia no es en absoluto una buena idea. Durante d√©cadas ha sido uno de los lugares m√°s radioactivos del planeta. Algunas zonas ten√≠an tanta concentraci√≥n de is√≥topos peligrosos que los contadores arrojaban lecturas de 600 r√∂ntgens por hora, suficiente como para matar a una persona con solo media hora de exposici√≥n.

Advertisement

Karachay era perfectamente normal hasta 1951. Ese a√Īo la Antigua Uni√≥n Sovi√©tica comenz√≥ a usarlo como vertedero para los residuos radioactivos provenientes de Mayak, una de las mayores factor√≠as de is√≥topos radioactivos y armas nucleares de toda Rusia. La planta, de hecho, sigue activa.

La situaci√≥n del lago, conocido como V-9 en la jerga militar sovi√©tica empeor√≥ a√ļn m√°s debido a un accidente nuclear. En 1957, varios dep√≥sitos de material altamente radioactivo explotaron, contaminando un √°rea enorme en lo que se conoci√≥ como el desastre de Kyshtym, el tercer caso de contaminaci√≥n nuclear m√°s grave de la historia solo por detr√°s de Fukushima y Chern√≥bil.

Advertisement

A finales de 2016, la compa√Ī√≠a p√ļblica rusa que gestiona Mayak, Rosatom, decidi√≥ secar completamente el lago cubri√©ndolo con sedimentos y una gruesa capa de hormig√≥n. Ya no es posible ba√Īarse, pero el ata√ļd que cubre Karachay sigue siendo radioactivo, y lo ser√° por mucho tiempo.

Isla de Gruinard. Escocia

Este anodino islote a solo un kil√≥metro de la costa escocesa parece un buen sitio para ir a pescar, pero durante mucho tiempo ha sido un lugar de muerte. En 1942, cient√≠ficos del ej√©rcito brit√°nico detonaron un artefacto experimental sobre un reba√Īo de ovejas. La bomba disperso una densa nube de polvo marr√≥n que se deposit√≥ silenciosamente sobre toda la isla... era Anthrax.

Advertisement

La prueba funcionó demasiado bien. Los investigadores comprobaron que la bomba podía contaminar una ciudad enemiga hasta hacerla inhabitable durante décadas, así que desecharon la idea de usarla como arma. Gruinard se convirtió en una zona prohibida en la que la propia tierra estaba saturada de esporas de Vollum 14578, una de las cepas de Anthrax más virulentas que existen.

El destino de la isla cambi√≥ en 1981, cuando un grupo de microbi√≥logos comprensiblemente enfadados comenz√≥ a enviar peque√Īas muestras de tierra contaminada de la isla a peri√≥dicos brit√°nicos. La operaci√≥n puso en evidencia al gobierno, que finalmente accedi√≥ a descontaminarla. En 1986 rociaron toda la isla con compuestos para destruir las esporas y retiraron las zonas de suelo m√°s contaminadas. Despu√©s pusieron un nuevo reba√Īo de ovejas como sistema de alarma en caso de que el pat√≥geno reapareciera.

Advertisement

En 1990, la isla se declaró libre de peligro y sus ovejas siguen sanas, pero muy poca gente se arriesga a dar un paseo por allí. El Anthrax tiene fama de ser increíblemente resistente.

Edificios abandonados en Kantubek
Photo: Swalker.org

Isla Vozrozhdeniye

Vozrozhdeniye es el equivalente sovi√©tico de Gruinard, pero mucho peor. En 1936, esta peque√Īa isla en la costa del Mar de Aral pas√≥ a ser propiedad del Sanitarno-Tekhnichesky Institut (STI). Era la divisi√≥n cient√≠fica del ej√©rcito rojo encargada de investigar armas biol√≥gicas.

Advertisement

La STI convirti√≥ Vozrozhdeniye en un laboratorio para probar horrores. Primero fue la tularemia, despu√©s se hicieron pruebas con c√≥lera, lepra, peste y anthrax. En 1937 las pruebas terminaron sin ninguna explicaci√≥n (se cree que debido a alg√ļn accidente con un pat√≥geno) y la instalaci√≥n se abandon√≥ durante 17 a√Īos. El lugar cobr√≥ nueva vida en 1954. Ese a√Īo, el ministerio de defensa sovi√©tico eligi√≥ la isla para erigir Aralsk-7, el mayor laboratorio del programa de armas biol√≥gicas Biopreparat.

Durante d√©cadas, cient√≠ficos rusos desarrollaron todo tipo de variantes letales de enfermedades como la lepra o la viruela dise√Īadas gen√©ticamente para ser a√ļn m√°s mort√≠feras. Es dif√≠cil valorar cu√°ntos incidentes hubo en la instalaci√≥n. En 1971 un brote letal de viruela afect√≥ a la cercana ciudad de Aralsk. Se han producido fugas de Anthrax y otros pat√≥genos.

Advertisement

En sus d√≠as de mayor actividad, la isla acogi√≥ una peque√Īa ciudad, Kantubek, con 90 edificios y 1.500 habitantes (los cient√≠ficos y sus familias). En 1988 se dice que las autoridades rusas enterraron en Vozrozhdeniye 250 contenedores con Anthrax, pero no existen registros de si es cierto ni de d√≥nde pueden estar. La pr√°ctica habitual para deshacerse de los animales muertos durante los experimentos (en su mayor parte monos) era enterrarlos en fosas comunes. En 1992 la instalaci√≥n se abandon√≥ definitivamente, pero muchos de los pat√≥genos que se investigaban all√≠ no se almacenaron de manera adecuada ni se destruyeron.

En 2002, un equipo internacional de científicos retiró entre 100 y 200 toneladas de tierra contaminada con Anthrax, pero la limpieza no pudo ser todo lo exhaustiva que les hubiera gustado.

Advertisement

Un barco abandonado cerca de la ciudad de Aral.
Photo: Staecker

Hoy Kantubek es una ciudad fantasma. El Mar de Aral (en realidad un enorme lago) se ha secado hasta convertirse en un desierto y la isla de Vozrozhdeniye es ahora una península rodeada de dunas. Nadie sabe a ciencia cierta cuántos patógenos quedan allí, pero la región es tan remota y deshabitada que nadie está interesado en comprobarlo.