Image: Hitler y sus generales inspeccionando el arma de mayor calibre jamás construida (Wikimedia Commons)

En algún momento de principios de la década de 1940, Hitler, ansioso por invadir Francia cuanto antes, ordenó la construcción de un arma tan descomunal que cuando el enemigo la viera daría marcha atrás. De aquella loca idea salieron los dos cañones más grandes jamás construidos, Dora y Gustav.

Image: Gustav (Interesting Engineering)

Antes de la Segunda Guerra Mundial, los trenes de guerra dominaron el combate durante aproximadamente un siglo. La artillería pesada transportada por ferrocarril bombardeó al enemigo mientras los trenes descargaban tropas y suministros. Estas aterradoras máquinas fueron el arma más poderosa en el campo de batalla, sin embargo, la tecnología evolucionó.

Image: Gustav (vintag)

Las mejoras en tanques, automóviles y aviones durante la Segunda Guerra Mundial marcaron el ocaso del tren de guerra. Ocurre que los gigantescos trenes de la Primera Guerra Mundial aún dominaban la imaginación de muchos, y los nazis construyeron algunos de los más impresionantes, aunque poco prácticos, cañones ferroviarios.

Advertisement

Image: Gustav (Wikimedia Commons)

El cañón Gustav alemán fue el arma más grande jamás construida. Tenía más de 45 metros de largo, 7 metros de ancho, 12 metros de alto y pesaba casi 1.500 toneladas. El gigante de acero Krupp A.G. hizo solo dos, aunque como veremos, y suponemos que por el bien de la humanidad, las cosas no salieron todo lo bien que esperaban los alemanes.

Image: Trabajando en Gustav (Wikimedia Commons)

Advertisement

Nombrado en honor al jefe de la familia Krupp, el Gustav era tan pesado que aunque estaba unido a un vagón de ferrocarril, aún tenía que desmontarse antes de moverse para no destruir el conjunto de pistas a su paso. Su tripulación de más de 500 hombres, comandada por un general de división, necesitó casi tres días completos para instalarlo y prepararse para disparar. Con una elevación máxima de 48 grados, el cañón de Gustav podría disparar proyectiles del calibre 800 que pesaban hasta siete toneladas a un alcance de 47 kilómetros.

Image: Modelo de proyectil utilizado (Wikimedia Commons)

Su origen surgió en 1941, cuando el fabricante alemán de armas y metalúrgico presentó el enorme cañón que ofreció gratuitamente al ejército de Hitler como muestra de su contribución al esfuerzo en el campo de batalla.

Advertisement

Image: War Thunder Forum

Antes de comenzar la guerra, el Alto Mando alemán necesitaba encontrar la manera de pasar la línea francesa de Maginot, un muro defensivo de 1.500 kilómetros de fortificaciones, barreras de tanques, artillería y nidos de ametralladoras que corrían a lo largo de las fronteras franco-alemana y franco-italiana. Hitler planeó destruirlo por completo.

Sea como fuere, el Gustav estuvo en acción muy poco. El asedio de Sebastopol fue la primera prueba de combate del cañón. Disparó 300 proyectiles contra la ciudad (a una velocidad de aproximadamente 14 proyectiles al día) y 30 más durante el Levantamiento de Varsovia de 1944 antes de que su fin.

Como decíamos al comienzo, se ordenaron dos armas de este tipo, la segunda se llamó Dora, y se desplegó muy brevemente sobre Stalingrado, aunque los alemanes lo retiraron rápidamente cuando los soviéticos amenazaron con rodear el arma. Por cierto, Dora se rompió antes de que terminara la guerra y posteriormente fue descubierta por las tropas estadounidenses.

Advertisement

Image: Modelo de Dora (Wikimedia Commons)

En ambos casos los nazis se dieron cuenta de que por muy impresionante que fuera esta artillería, tenía un gran número de inconvenientes: era un objetivo fácil de detectar por los pilotos de los aviones aliados y, debido a su peso, solo podía transportarse en una pista dedicada, y los alemanes se vieron obligados a construirla con antelación.

Image: Tropas estadounidenses con Dora (Wikimedia Commons)

Advertisement

Gustav necesitaba 2.000 personas, y la mayoría tenían la tarea de proporcionar protección aérea para el arma y no estaban involucradas con el funcionamiento real del cañón. El montaje de las cinco partes principales que lo conformaron duraba cuatro días. Además, la calibración del equipo necesario para disparar un proyectil tomaba varias horas, lo que significaba que el arma solo podía disparar 14 proyectiles por día.

Image: Wikimedia Commons

Finalmente, más de un año después de su primer uso, los nazis dejaron de usar Gustav. El arma se destruyó para evitar su captura en algún momento antes del 22 de abril de 1945, aunque otras fuentes afirman que fue capturada y desmontada por los rusos. [Wikipedia, The Vintage News, Interesting Engineering]