Desde el comienzo de la pandemia, el origen del Covid-19 ha sido motivo de debate. La teoría de la transmisión animal fue la versión oficial, pero ahora un informe de inteligencia alemán sugiere que la hipótesis de la fuga de laboratorio no solo es viable, sino que tiene un respaldo del 80% al 95%. ¿Cómo se llegó a esta conclusión y qué implicaciones podría tener?
La investigación secreta que pone en jaque la versión oficial

El Servicio de Inteligencia alemán (BND) llevó a cabo una operación encubierta conocida como «Proyecto Saaremaa», en la que logró acceder a información clasificada sobre el origen del virus. Según el medio alemán Die Zeit, los agentes hackearon agencias gubernamentales e instituciones científicas chinas, centrándose en el Instituto de Virología de Wuhan.
Uno de los hallazgos más inquietantes fueron documentos inéditos de 2019 y 2020 que analizaban los efectos de los coronavirus en el cuerpo humano, lo que sugiere que científicos chinos tenían un conocimiento avanzado del virus antes de que la pandemia estallara oficialmente. Además, la investigación detectó fallas graves en los protocolos de bioseguridad del laboratorio de Wuhan, con muestras infectadas transportadas sin los cuidados adecuados.
Los datos obtenidos fueron evaluados mediante un «Índice de Probabilidad», que determinó que la teoría de la fuga es «probable» con una certeza de entre el 80% y el 95%. Lo más preocupante es que, según el informe, China continuó experimentando con coronavirus altamente peligrosos, como el MERS, incluso después del inicio de la pandemia.
China, Estados Unidos y un posible encubrimiento

El gobierno chino ha rechazado constantemente la teoría de la fuga, asegurando que el Covid-19 surgió de una transmisión zoonótica. Sin embargo, agencias de inteligencia de EE.UU., como el FBI y la CIA, han considerado desde hace tiempo que la fuga de laboratorio es la hipótesis más probable.
En Alemania, la investigación fue presentada a funcionarios del gobierno en 2020, pero no se tomaron medidas y los hallazgos no fueron compartidos con la Organización Mundial de la Salud. Medios alemanes aseguran que Angela Merkel y su sucesor Olaf Scholz evitaron hacer públicos los resultados para no generar alarma y evitar conflictos diplomáticos con China.
El exministro de Salud alemán, Jens Spahn, negó haber tenido conocimiento de la investigación y sugirió que, independientemente de cómo surgió el virus, las medidas de salud pública no habrían cambiado. Sin embargo, el biólogo Richard Ebright declaró que en 2020 «toda persona informada» ya sospechaba que el virus podría haber escapado de un laboratorio, pero muchos optaron por callar.
Un nuevo virus podría ser aún más peligroso

Además de los hallazgos sobre el Covid-19, los investigadores descubrieron que China sigue realizando estudios con coronavirus potencialmente letales. Un nuevo virus, denominado HKU5-CoV-2, fue identificado en murciélagos y presenta similitudes preocupantes con el SARS-CoV-2.
Expertos advierten que este virus tiene un «alto riesgo» de contagio a humanos y que su transmisión podría ocurrir de manera similar al Covid-19. Mientras tanto, la comunidad científica sigue dividida entre quienes defienden la versión oficial y quienes creen que la fuga de laboratorio es la explicación más plausible.
¿Se revelará toda la verdad sobre el origen del Covid-19 o seguirá siendo un misterio? Lo cierto es que la investigación alemana ha sacudido nuevamente la historia de la pandemia y dejado más preguntas que respuestas.