Un ejemplar de ostr√°codo, en la actualidad. Foto:
Photo: Anna Syme

Te presentamos el Colymbosathon ecplecticos, un simpático crustáceo cuyo nombre significa literalmente Asombroso nadador con pene grande. La especie no solo tiene el honor de tener el pene más antiguo registrado en la historia de las ciencias naturales. Además hacía honor a su nombre, y eso supuso su fin.

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Sí, un estudio realizado por paleobiólogos del Museo de Historia Natural Smithsonian en Estados Unidos ha revelado que el descomunal aparato reproductor de esta especie ya extinta jugó un papel determinante en su propia extinción.

Los machos de ecplecticos eran los orgullosos propietarios de dos penes que, completamente extendidos, superaban seis veces la longitud de su propio cuerpo. Su aparato reproductor era tan colosal que la c√°scara de los machos era m√°s larga que la de las hembras para poder acogerlo, y a√ļn as√≠ ocupaba un tercio de su anatom√≠a interna.

Arriba.una hembra del ostr√°codo Cypideis salebrosa. Abajo el macho con sus genitales resaltados en gris.
Photo: Maria Jo√£o Fernandes Martins

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Estudiar c√≥mo influye la biolog√≠a de una especie en su propia supervivencia no es algo especialmente f√°cil de hacer en animales que a√ļn no se han extinguido. En este sentido los Colymbosathon ecplecticos son ideales. Son los antecesores de una amplia familia denominada ostr√°codos cuya dura cubierta protectora (se parecen a una especie de camar√≥n viviendo dentro de una dura c√°scara similar a la de las almejas) hace que existan muchos ejemplares f√≥siles que examinar. El hecho de que el tama√Īo del aparato reproductor pueda medirse simplemente midiendo la c√°scara tambi√©n facilita mucho las cosas.

Ese examen ha permitido deducir que un pene colosal no es ninguna ventaja, sino m√°s bien al contrario. De las 93 especies de ostr√°codos que habitaban las aguas pantanosas de Estados Unidos hace entre 66 y 84 millones de a√Īos, aquellas en las que los machos ten√≠an el pene m√°s grande se extinguieron hasta 10 veces m√°s r√°pido que las otras.

Qu√© tiene que ver el pene con la extinci√≥n. Seg√ļn la doctora del Smithsonian Maria Jo√£o Fernandes Martins, se trata de una cuesti√≥n de energ√≠a. Las especies dotadas de sistemas reproductores muy desarrollados normalmente invierten m√°s tiempo y energ√≠as en la reproducci√≥n, y eso las hace m√°s vulnerables a cualquier cambio ambiental. A corto plazo, puede que tengan m√°s descendencia, pero en la larga carrera de obst√°culos para evitar la extinci√≥n sus organismos est√°n tan especializados que no se adaptan con tanta rapidez. El Colymbosathon ecplecticos apenas dur√≥ 1,6 millones de a√Īos sobre la Tierra, sus especies vecinas, menos llamativas, duraron 15,5. [The Atlantic v√≠a Mel Magazine]