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Ciencia

Dejó su trabajo de mecánico para cuidar 300 ovejas entre paneles solares: ahora vive de una inesperada combinación

Cody Moore trabajaba como mecánico diésel en Tennessee hasta que encontró una oportunidad inesperada: utilizar sus ovejas para mantener la vegetación de cinco enormes parques solares. Hoy gestiona un rebaño de unas 300 ovejas y trabaja sobre más de 160 hectáreas sin haber tenido que comprar esas tierras.
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Hasta hace poco, Cody Moore reparaba maquinaria pesada y criaba ganado en su tiempo libre. Su objetivo era dedicarse por completo al campo, pero enfrentaba uno de los principales obstáculos para muchos nuevos agricultores en Estados Unidos: conseguir suficiente tierra para que la actividad resultara rentable.

La solución apareció en un lugar poco convencional. Cinco parques solares de la empresa Silicon Ranch necesitaban controlar permanentemente la vegetación que crecía debajo y alrededor de miles de paneles fotovoltaicos.

Moore tenía animales capaces de hacerlo.

La combinación terminó permitiéndole abandonar su empleo como mecánico y convertirse en agricultor a tiempo completo. Cuando Appalachian Voices contó su historia en abril de 2025, tenía 27 años, cerca de 300 ovejas reproductoras y gestionaba más de 400 acres —alrededor de 162 hectáreas— distribuidos entre cinco instalaciones solares.

Las ovejas se están convirtiendo en las jardineras de los parques solares

La práctica se conoce como pastoreo solar y forma parte de un concepto más amplio denominado agrivoltaica: utilizar una misma superficie para generar electricidad y desarrollar actividades agrícolas.

En lugar de utilizar únicamente maquinaria para cortar la hierba, las ovejas recorren los terrenos comiendo la vegetación que crece debajo de los paneles.

Tienen además una ventaja importante frente a animales de mayor tamaño. El Departamento de Energía de Estados Unidos explica que la altura habitual de muchas instalaciones fotovoltaicas permite que las ovejas circulen debajo de ellas sin grandes modificaciones, mientras que incorporar ganado bovino normalmente requiere elevar los paneles.

Para las empresas solares también puede significar una menor necesidad de cortar mecánicamente la vegetación o recurrir a herbicidas.

Dejó su trabajo de mecánico para cuidar 300 ovejas entre paneles solares: ahora vive de una inesperada combinación
© Agriculture Insight
– Youtube.

El negocio no depende únicamente de vender ovejas

El modelo también cambia la economía del ganadero.

Moore obtiene ingresos por sus animales, pero además recibe dinero por proporcionar un servicio de mantenimiento de la vegetación a las instalaciones solares.Eso supone una fuente adicional de ingresos menos dependiente de las fluctuaciones del precio del ganado. Al mismo tiempo, consigue acceso a cientos de hectáreas de pastoreo sin necesidad de comprarlas.No se trata de un experimento aislado.

El censo de 2024 de la American Solar Grazing Association contabilizó aproximadamente 113.050 ovejas pastando en unas 129.000 acres de instalaciones solares, equivalentes a más de 52.000 hectáreas.

La organización identificó 506 instalaciones distribuidas por 30 estados de Estados Unidos.

No basta con soltar ovejas entre los paneles

El sistema parece sencillo, pero requiere planificación.

El acceso al agua, las cercas y el propio diseño de las instalaciones aparecen entre los principales factores que determinan la dificultad de utilizar ganado en un parque fotovoltaico.

Además, las ovejas no eliminan necesariamente todo el trabajo humano. Aproximadamente dos tercios de los participantes del censo estadounidense señalaron que todavía utilizaban otros métodos para controlar parte de la vegetación, incluida la siega mecánica.

Dejó su trabajo de mecánico para cuidar 300 ovejas entre paneles solares: ahora vive de una inesperada combinación
© Agriculture Insight
– Youtube.

¿También mejora el suelo?

Los posibles beneficios ambientales son más difíciles de generalizar.

Una investigación publicada en mayo de 2026 analizó durante dos años tres instalaciones solares del sur de Pensilvania, una de ellas gestionada mediante pastoreo con ovejas. Los investigadores no encontraron diferencias significativas en varios indicadores de salud del suelo entre el sitio con pastoreo y los gestionados de manera convencional. Tampoco detectaron evidencias de que las ovejas provocaran un deterioro adicional.

Los autores señalan que los resultados pueden depender del lugar, el clima, la intensidad del pastoreo y la forma en que se construyó y gestionó cada instalación.

La historia de Moore muestra así una cara menos conocida de la transición energética: los parques solares no necesariamente tienen que excluir la actividad agrícola.

En algunos casos, las mismas hectáreas pueden producir electricidad, alimentar animales y proporcionar una nueva fuente de ingresos a los agricultores.

 

 

Fuente: Noticias Ambientales.

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