Interpretaci√≥n art√≠stica de Trappist-1 seg√ļn los datos disponibles. Foto: NASA / JPL

Si queremos sobrevivir como especie, nuestro destino pasa por hallar otros planetas habitables. Hoy estamos un poco más cerca de ese destino. Un equipo de astrónomos ha encontrado el que podría ser nuestro próximo hogar en el cosmos, un sistema con seis planetas en zona habitable.

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El santo grial de los sistemas solares

Vídeo 3D artístico sobre el aspecto del sistema Trappist-1. Vídeo: NASA / JPL

Trappist-1 es una estrella enana roja ultra-fr√≠a del tama√Īo de J√ļpiter ubicada a 12 parsecs de la Tierra (aproximadamente 39 a√Īos luz), en la constelaci√≥n de Acuario. No es una distancia tan corta como los 4,25 a√Īos luz que nos separan de Pr√≥xima Centauri, pero podr√≠a ser mucho peor en t√©rminos astron√≥micos.

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Alrededor de esta estrella orbitan nada menos que siete planetas. Los datos preliminares sugieren que los seis más cercanos a la estrella son planetas rocosos con una masa muy similar a la de la Tierra. Es más, la distancia que los separa de Trappist-1 sugiere que la temperatura en la superficie de estos planetas oscila entre los 0 y los 100 grados Celsius. En otras palabras, están dentro de lo que los astrónomos consideran la zona de habitabilidad, la región alrededor de una estrella en la que la luminosidad y el flujo de radiación permitirían la presencia de agua en estado líquido sobre la superficie.

Un telescopio robot para cazar exoplanetas

Aspecto hipotético de los planetas del sistema Trappist-1 en atención a lo que sabemos sobre su diámetro, masa y distancia a su estrella. Imagen: NASA/JPL-Caltech

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¬ŅC√≥mo hemos descubierto este aut√©ntico santo grial de los planetas habitables? Todo comenz√≥ en mayo de 2016. Un equipo de astr√≥nomos al mando de Micha√ęl Gillon, del Instituto de Astrof√≠sica y Geof√≠sica de la Universidad de Lieja, en B√©lgica utiliz√≥ el telescopio Trappist para observar la estrella enana ultra-fr√≠a 2MASA J23062928-0502285, ahora conocida como Trappist-1.

Si el nombre suena a cerveza es porque Trappist (siglas en ingl√©s de Telescopio Peque√Īo para Planetas en Tr√°nsito y Planetesimales) es un peque√Īo telescopio rob√≥tico operado desde B√©lgica. Su nombre es un homenaje a la orden belga de los monjes trapenses, famosos tambi√©n por sus cervezas. Trappist est√° ubicado en el Observatorio de la Silla, en Chile, y est√° operado por el Observatorio Europeo Austral (ESO).

Telescopio Trappist. Foto: ESO

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Vali√©ndose de la t√©cnica conocida como tr√°nsito fotom√©trico (observar los cambios de luminosidad de una estrella cuando un planeta pasa frente a ella), Gillon y su equipo descubrieron tres planetas del tama√Īo de la Tierra orbitando alrededor de Trappist-1. El estudio se public√≥ en Nature.

El descubrimiento era lo bastante inusual como para merecer más atención, así que la NASA enfocó el telescopio espacial Spitzer hacia el sistema Trappist-1. Los detectores sensibles al espectro infrarrojo de Spitzer son perfectos para analizar el débil brillo de la enana roja. Tras 21 días examinando la estrella, Spitzer descubrió que no eran tres, sino siete, los planetas en el sistema. Los datos del telescopio también permitieron extraer los datos que sabemos del sistema Trappist-1. Lo que nos lleva al siguiente punto.

Qué sabemos de los siete planetas

De momento, lo √ļnico que podemos hacer es deducir sus caracter√≠sticas bas√°ndonos en lo que s√≠ sabemos de ellos, que son datos como su per√≠odo orbital (lo que tardan en dar una vuelta completa a su estrella), la distancia que les separa de su estrella, el radio aproximado y la masa. Esta tabla resume esos datos comparados con los planetas de nuestro Sistema Solar.

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Un observador atento comprobar√° que los planetas del sistema Trappist-1 est√°n incre√≠blemente cerca de su estrella en comparaci√≥n con la Tierra. Si Trappist-1 fuera como nuestro Sol, el panorama para la vida ser√≠a completamente imposible, pero recordemos que la estrella es una enana roja ultra-fr√≠a e incre√≠blemente peque√Īa.

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La estrella Trappist-1 emite muy poca luz, calor y radiaci√≥n, lo que ha resultado en un sistema estelar estable que es una especie de versi√≥n en miniatura del nuestro. Los planetas est√°n tan pr√≥ximos que se podr√≠a viajar de uno a otro en cuesti√≥n de d√≠as con los medios actuales. Llegar hasta all√≠, por supuesto, es otro asunto a√ļn por resolver.

Averiguar qu√© clima hace a 39 a√Īos luz

Una imaginativa interpretación artística del planeta Trapist-1f en base a los datos disponibles. Imagen: NASA/JPL-Caltech

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¬ŅTienen agua entonces? ¬ŅPodr√≠an ser habitables para el ser humano? A√ļn es muy pronto para saberlo. Trappist-1 emite muy poco calor, pero su cercan√≠a hace sospechar a los astr√≥nomos que los siete planetas est√°n sincronizados con la estrella en lo que se conoce como acoplamiento de marea (Su rotaci√≥n y su traslaci√≥n est√°n sincronizadas de manera que siempre dan la misma cara a la estrella.

Si efectivamente se confirma, significaría que los tres planetas más cercanos a la estrella (Trappist-1B, Trappist-1C y Trappist-1D) sufren un efecto invernadero demasiado acusado y, por tanto, serán demasiado calientes como para que haya agua líquida salvo quizá en alguna zona en la mitad oscura de su superficie.

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El más lejano, Trappist-h probablemente sea demasiado frío. Sin embargo, y hasta donde sabemos por los modelos climáticos, Trappist-1E, Trappist-1F y Trappist-1G tienen las condiciones perfectas para albergar océanos de agua líquida en caso de que tengan atmósfera.

¬ŅY ahora qu√©?

El descubrimiento del sistema planetario alrededor de Trappist-1 es hist√≥rico no solo desde el punto de vista de la b√ļsqueda de exoplanetas. Tambi√©n podr√≠a marcar el comienzo de una verdadera carrera espacial interestelar si finalmente se confirma que son planetas habitables para el ser humano.

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Vídeo 3D artístico sobre el aspecto del sistema Trappist-1. Vídeo: NASA / JPL

¬ŅCu√°l es el siguiente paso? De momento, Spitzer y otros telescopios terrestres van a seguir examinando atentamente el sistema para aprender m√°s sobre su din√°mica, pero las respuestas m√°s jugosas probablemente no lleguen al menos hasta 2018. Ese a√Īo ser√° cuando pongan en √≥rbita el sucesor del Hubble, el telescopio espacial James Webb. Sus sensores podr√≠an utilizarse para analizar la composici√≥n qu√≠mica de los planetas de Trappist-1 y as√≠ saber si tienen atm√≥sfera y de qu√© elementos se compone. Por otra parte, las formas de vida dejan una huella qu√≠mica muy caracter√≠stica. El James Webb nos podr√≠a dar serios indicios de si alguno de los Trappist-1 m√°s prometedores tiene vida en su superficie.

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Si el James Webb no logra ning√ļn resultado, el siguiente paso ser√≠a esperar a 2024. Ese es el a√Īo previsto para la inauguraci√≥n del colosal Telescopio Europeo Extremadamente Grande (E-ELT por sus siglas en ingl√©s). El E-ELT ser√° capaz de detectar la presencia de agua en los planetas del sistema. Si logramos confirmar ese punto el siguiente paso es encontrar una manera de enviar alguna sonda hasta all√≠. Las que quieren enviar a Pr√≥xima B ser√°n un buen entrenamiento. [Nature]