Representación gráfica de la interacción entre la magnetosfera y el viento solar. Imagen: ESA

En 2013, la Agencia Espacial Europea puso en órbita tres satélites llamados SWARM para estudiar el campo magnético. Entre sus descubrimientos hay uno sorprendente. Se trata de corrientes eléctricas supersónicas que recorren las capas superiores de la atmósfera a más de 10.000 grados Celsius.

La teor√≠a de que exist√≠an corrientes el√©ctricas extremadamente potentes a la altura de la ionosfera no es nueva. El cient√≠fico noruego Kristian Birkeland ya postul√≥ esta hip√≥tesis hace unos cien a√Īos. Los primeros sat√©lites enviados al espacio en los a√Īos 70 confirmaron su existencia, pero lo que no se sab√≠a era que las corrientes de Birkeland alimentaban chorros de plasma a alt√≠simas temperaturas.

Las corrientes de Birkeland se nutren de la interacción entre el viento solar con la magnetosfera de la Tierra. Los satélites SWARM han confirmado que son extremadamente energéticas y pueden mover hasta un teravatio de electricidad, mucho más de lo que consume una ciudad como Nueva York en pleno verano.

Aspecto de una corriente de Birkeland simulada en laboratorio. Foto: Wikipedia

Advertisement

Las corrientes son también las responsables de la formación de las auroras boreales y, de hecho, suelen concentrarse en los polos del planeta. los campos magnéticos de estas corrientes son más potentes en invierno, y pueden calentar la ionosfera a temperaturas de hasta 10.000 grados y alterar la composición química de esta capa.

La ionosfera comienza en los 80 kil√≥metros de altitud, por lo que las corrientes no suponen ning√ļn peligro para el tr√°fico a√©reo. De hecho, el calor a esta altura no se experimenta igual que sobre la superficie porque la atm√≥sfera es mucho menos densa. El descubrimiento abre una nueva puerta a la investigaci√≥n de la compleja magnetosfera terrestre y podr√≠a tener implicaciones importantes para los sat√©lites que construyamos en el futuro. Los SWARM, de hecho, tambi√©n descubrieron la raz√≥n por la que los sat√©lites pierden se√Īal a la altura del ecuador. [ESA v√≠a Phys.org]