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Tecnología

Desenchufar la tostadora no elimina todos los riesgos, pero evita uno completamente innecesario

La tostadora permanece conectada a la corriente incluso cuando parece apagada. Una falla interna, la acumulación de migas o un elemento calefactor defectuoso pueden provocar sobrecalentamiento. Por eso, los organismos de seguridad recomiendan desenchufarla después de usarla y mantenerla alejada de materiales inflamables.
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La tostadora es uno de los aparatos más sencillos de la cocina, pero también reúne tres elementos que exigen precaución: electricidad, altas temperaturas y restos de alimentos inflamables.

Aunque el aparato haya terminado su ciclo y la palanca haya subido, continúa conectado a la red eléctrica mientras permanezca enchufado. Por eso, organizaciones especializadas en seguridad recomiendan desconectarlo cuando no se utiliza. La misma precaución puede aplicarse a otros aparatos pequeños que generan calor, como freidoras de aire y hornos eléctricos de sobremesa.

Por qué una tostadora apagada todavía puede representar un riesgo

En condiciones normales, una tostadora moderna debería cortar la alimentación de sus resistencias al finalizar el ciclo. El riesgo aparece cuando se produce una falla en el interruptor, el temporizador, el cableado interno o el elemento calefactor.

La Comisión de Seguridad de Productos del Consumidor de Estados Unidos ha retirado en distintas ocasiones modelos cuyas resistencias podían activarse al enchufarlos, permanecer encendidas después de que el pan saltara o incluso ponerse en marcha sin alimentos en su interior. Son defectos poco frecuentes, pero muestran por qué desconectar físicamente el aparato elimina una fuente de riesgo innecesaria.

Las migas acumuladas también pueden carbonizarse o incendiarse al entrar en contacto con las resistencias. La bandeja debe vaciarse periódicamente, siempre con la tostadora desenchufada y completamente fría. Tampoco hay que colocarla debajo de cortinas, estantes bajos ni junto a rollos de cocina, envases o repasadores.

Desenchufar la tostadora no elimina todos los riesgos, pero evita uno completamente innecesario
© Magnific

La freidora de aire también debería desconectarse

Las freidoras de aire utilizan una resistencia potente y un ventilador para hacer circular aire muy caliente. La mayoría incorpora temporizadores, controles de temperatura y apagado automático, pero estos sistemas no sustituyen el mantenimiento ni las indicaciones del fabricante.

Después de cocinar, conviene apagarla, desenchufarla y dejarla enfriar antes de limpiarla o guardarla. También necesita espacio alrededor de sus entradas y salidas de aire, y nunca debe utilizarse pegada a una pared, debajo de muebles o rodeada de objetos inflamables.

La acumulación de grasa y restos de comida incrementa el riesgo de humo y sobrecalentamiento. Además, existen antecedentes de retiradas masivas de freidoras por conexiones internas capaces de calentarse y provocar incendios, lo que confirma que incluso un aparato aparentemente apagado puede presentar problemas si permanece energizado.

No todos los electrodomésticos deben desenchufarse

La recomendación no significa que haya que desconectar toda la cocina cada noche. Heladeras, congeladores y otros equipos diseñados para funcionar permanentemente necesitan permanecer conectados. Los hornos empotrados, lavavajillas y microondas instalados correctamente también suelen estar preparados para seguir enchufados, salvo que su manual indique lo contrario o presenten una falla.

Lo importante es distinguirlos de los pequeños aparatos portátiles que generan calor durante periodos breves. Tostadoras, planchas, hervidores, cafeteras sencillas y hornos de sobremesa pueden desenchufarse fácilmente cuando terminan de utilizarse.

Desenchufar la tostadora no elimina todos los riesgos, pero evita uno completamente innecesario
© Magnific

Las señales que nunca deben ignorarse

Un enchufe caliente, marcas oscuras, olor a plástico quemado, chispas, zumbidos o un disyuntor que se activa repetidamente indican que algo no funciona correctamente. En ese caso, hay que dejar de utilizar el aparato y solicitar la revisión de un electricista o servicio técnico.

También debe evitarse conectar varios equipos de alto consumo a un mismo adaptador o prolongador. El problema no es simplemente usarlos al mismo tiempo, sino superar la capacidad del enchufe, el cable o el circuito y provocar su sobrecalentamiento.

Desenchufar la tostadora después del desayuno no garantiza por sí solo que nunca ocurra un incendio. Sí elimina la alimentación eléctrica de un aparato que ya no necesita estar conectado y reduce un riesgo pequeño mediante un gesto sencillo.

 

 

Fuente: TN.

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