Un ejemplar de murciélago gris.
Photo: Cody Jordan / Wikipedia

Una pareja de turistas han provocado una alerta sanitaria a nivel internacional por culpa de un murciélago. La pareja venía de Suiza y visitaba Naples, en Florida, cuando se topó con el animal enfermo y decidió llevarlo a un veterinario local. Cinco días después el murciélago murió. Tenía la rabia.

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Los dos turistas no dejaron sus datos cuando visitaron al veterinario y dejaron el murciélago. Tan solo mencionaron que venían de Suiza. El veterinario se puso inmediatamente en contacto con el CDC y estos organizaron un operativo de búsqueda por toda la zona para tratar de localizar a la pareja, pero no lo lograron.

Finalmente, el CDC tuvo que ponerse en contacto con la Oficina Federal de Salud Pública de Suiza, que a su vez recurrió a la red de la Organización Mundial de la Salud para emitir un comunicado de búsqueda. Finalmente, la pareja recibió el comunicado y se presentó en un centro sanitario.

Montar semejante operativo parece una reacción exagerada, pero probablemente sirvió para salvar la vida de los turistas. Los animales enfermos de rabia pueden contagiar la enfermedad al ser humano. El virus tarda entre unas semanas y unos pocos meses en incubar, pero si no se trata con la vacuna en ese tiempo es letal en el 100% de los casos. Una vez aparecen los síntomas (fiebre y dolores musculares que progresan en insomnio, confusión, alucinaciones y fobia al agua) es completamente incurable y mortal. A comienzos de este mismo año, un niño falleció en Florida precisamente por contraer la rabia después de que un murciélago enfermo le arañara.

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Murciélago de bonete de Florida, una de las especies típicas del estado.
Photo: Wikimedia Commons

La pareja recibió la vacuna el mismo día en el que se identificaron y se encuentran bien. El murciélago que pretendían salvar no tuvo tanta suerte. A diferencia de otros animales que también transmiten la rabia, como los perros o los mapaches, los murciélagos no pueden ser vacunados contra la enfermedad. Los centros de protección de la vida salvaje los sacrifican cuando los encuentran para evitarles sufrimiento y que puedan seguir transmitiendo la enfermedad.

Cuando un murciélago tiene la enfermedad a menudo se muestra desorientado e incapaz de volar, por lo que no es raro que se cruce con alguien y esta persona sienta lástima por él. Por mucha pena que nos de, es mejor no tocarlo. El CDC recomienda no entrar en contacto con el animal bajo ningún concepto y llamar inmediatamente a un veterinario o centro de protección de la vida salvaje cercano. Si alguien puede salvarlo, son ellos . De todos modos no es muy habitual que un murciélago enfermo tenga la rabia. La enfermedad afecta a uno o dos de cada 100. [Morbidity and Mortality Weekly Report vía Buzzfeed]