Dyson lleva años aplicando su ingeniería a aspiradoras, secadores de pelo, ventiladores y auriculares, pero ahora decidió entrar en un terreno bastante diferente: el cuidado bucodental. Su primer producto para esta categoría se llama CameraJet, un cepillo eléctrico que incorpora una diminuta cámara capaz de observar el interior de la boca mientras una inteligencia artificial identifica los espacios entre los dientes.
Cuando encuentra uno de esos huecos, el sistema activa automáticamente un pequeño irrigador integrado en el propio mango. El objetivo es combinar en un único dispositivo dos pasos que normalmente realizamos por separado: el cepillado de la superficie dental y la limpieza interdental.
El producto llega después de seis años de desarrollo, durante los cuales participaron 661 ingenieros de Dyson. La compañía asegura haber presentado 38 patentes relacionadas con el proyecto y haber recopilado más de 470.000 imágenes dentales para entrenar su sistema de aprendizaje automático.
Una cámara que busca los huecos entre los dientes en tiempo real
La pieza más llamativa está integrada muy cerca del cabezal. CameraJet utiliza una cámara macro de 100.000 píxeles junto con la tecnología denominada Gap Optical Targeting. Mientras el usuario se cepilla, la cámara analiza 28 imágenes por segundo y el algoritmo intenta identificar, seguir y anticipar dónde aparecerá el siguiente espacio interdental. Según Dyson, desde que la cámara detecta uno hasta que el irrigador actúa pueden transcurrir apenas 100 milisegundos.
Tomar imágenes dentro de una boca mientras el cabezal se mueve rápidamente tampoco es sencillo. Para reducir el desenfoque, el dispositivo utiliza una iluminación estroboscópica a 257 Hz, sincronizada ligeramente fuera de fase con el movimiento del cepillo.
La cámara también puede utilizarse para observar la limpieza en directo desde la aplicación MyDyson. El sistema ofrece mapas de cobertura e indicaciones sobre la técnica empleada durante el cepillado. Dyson afirma que las imágenes utilizadas por el sistema de detección se procesan para realizar la tarea y no están pensadas para convertirse en un archivo permanente de fotografías de nuestra boca.

El irrigador no dispara un chorro convencional
Una vez localizado el espacio entre dos dientes entra en funcionamiento la segunda parte del sistema. En lugar del chorro estrecho habitual de muchos irrigadores, Dyson utiliza una salida con forma cónica destinada a cubrir una zona más amplia.
La compañía asegura que pasó años estudiando cómo conseguir que el líquido no simplemente atravesara la placa en un punto, sino que ayudara a desprenderla de una superficie mayor. Para realizar esas pruebas desarrolló junto con la Facultad de Odontología de la Universidad Nacional de Singapur un material que imita determinadas características de la placa dental. El depósito integrado tiene una capacidad de 12,5 mililitros y utiliza una bomba de diafragma con una cámara de presión. Esta arquitectura permite mantener un flujo constante incluso cuando el cepillo está inclinado o prácticamente horizontal, algo inevitable al intentar alcanzar la parte posterior de los dientes.
Cuando se acaba el líquido, la misma base que carga el dispositivo puede rellenar el depósito automáticamente en unos tres segundos.
Hasta el movimiento de las cerdas está controlado electrónicamente
CameraJet también introduce cambios en el cepillado tradicional. Su cabezal combina dos tipos de cerdas: unas destinadas a trabajar sobre la superficie dental y otras más suaves situadas cerca de la línea de las encías.
El motor mantiene las cerdas en movimiento constante y modifica la oscilación para evitar que se detengan cuando el usuario ejerce demasiada presión. La documentación técnica de Dyson señala además que cada cabezal incorpora una etiqueta RFID, de modo que el dispositivo puede reconocer qué cabezal está instalado, registrar su utilización y avisar cuando llega el momento de sustituirlo. La cantidad de electrónica necesaria resulta poco habitual para un cepillo de dientes. Dyson asegura que CameraJet funciona con aproximadamente 16 millones de líneas de código.
Dyson también quiere venderte la pasta y el enjuague
La compañía diseñó además una pasta de dientes con poca espuma y un enjuague bucal específico para CameraJet. La razón no es únicamente comercial: demasiada espuma delante de la cámara dificultaría que el algoritmo reconociera correctamente los espacios interdentales.
El sistema puede utilizarse en diferentes modos, combinando cepillado e irrigación automática o utilizando ambas funciones por separado. También ofrece distintos niveles de intensidad y sensores destinados a avisar cuando se aplica demasiada presión.
CameraJet ya aparece en la tienda española de Dyson en los acabados Ceramic Ultra Blue y Ceramic Pink, con un precio de 479 euros. El paquete incluye el cepillo, su sistema de carga y rellenado, productos de higiene bucal y accesorios asociados al sistema.
Dyson no ha inventado ni el cepillo eléctrico, ni el irrigador ni las cámaras intraorales. Lo diferente es haber colocado las tres cosas dentro del mismo aparato y dejar que un algoritmo decida, en cuestión de milisegundos, exactamente dónde debe disparar el líquido mientras seguimos cepillándonos.