Las llamas alcanzaron una de las puertas de la NASA al espacio profundo
El gran incendio forestal que avanza por el suroeste de Madrid llegó hasta el Complejo de Comunicaciones del Espacio Profundo situado en Robledo de Chavela. La instalación fue evacuada ante la proximidad del fuego y casi un centenar de trabajadores abandonó el recinto sin que se registraran daños personales.
Un portavoz de la NASA confirmó a Xataka que el incendio atravesó el Madrid Deep Space Communications Complex, conocido como MDSCC. Sin embargo, la agencia todavía no puede determinar si las antenas, edificios o equipos electrónicos resultaron afectados. La evaluación comenzará cuando los servicios de emergencia consideren que regresar al recinto es seguro.
La situación fue calificada como “crítica” por el delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín. Durante las horas más complicadas, varios frentes del incendio quedaron fuera de capacidad de extinción y los efectivos concentraron parte de sus esfuerzos en proteger la infraestructura científica.
Actualización 18:34h #IFSierraOeste.
🚒 En este momento, 50 medios terrestres y 12 aéreos, con más de 400 profesionales, están trabajando en el dispositivo por el incendio que afecta a la @ComunidadMadrid.
Agradecemos el trabajo incansable que están realizando todos los… pic.twitter.com/fREdUeS406
— 112 Comunidad de Madrid (@112cmadrid) July 25, 2026
Seis antenas que mantienen contacto con el espacio
El complejo de Robledo de Chavela se encuentra aproximadamente 60 kilómetros al oeste de Madrid y forma parte de la Deep Space Network, la red internacional de comunicaciones de la NASA. Cuenta con seis antenas operativas, entre ellas una enorme parábola de 70 metros de diámetro y varias estructuras de 34 metros.
Estas antenas no se limitan a recibir fotografías. También envían instrucciones, calculan posiciones, siguen trayectorias y reciben información científica de naves situadas a millones o incluso miles de millones de kilómetros de la Tierra.
La red presta servicio a más de 40 misiones, entre ellas las sondas Voyager y diferentes vehículos que estudian Marte, Júpiter y otras regiones del sistema solar. La demanda continuará aumentando durante los próximos años, por lo que cualquier interrupción prolongada puede complicar una infraestructura que ya debe repartir cuidadosamente cada hora disponible.
Por qué existen otras dos estaciones
Robledo de Chavela es una de las tres grandes estaciones que integran la red. Las otras están ubicadas en Goldstone, California, y cerca de Canberra, Australia. Los complejos se encuentran separados aproximadamente 120 grados alrededor del planeta.
Esta distribución permite que la rotación de la Tierra no interrumpa completamente las comunicaciones. Cuando una nave desaparece bajo el horizonte de Madrid, puede comenzar a ser visible desde California o Australia. De esta forma, la NASA consigue mantener un vínculo prácticamente continuo con las misiones interplanetarias.
La existencia de tres estaciones también permite reaccionar ante problemas técnicos, tareas de mantenimiento o situaciones de emergencia. Aun así, perder temporalmente uno de los complejos reduce la capacidad disponible y obliga a reorganizar una agenda de comunicaciones extremadamente ajustada.
On July 25, an initial onsite inspection by the NASA Madrid Deep Space Communications Complex (MDSCC) emergency response team found wildfire damage primarily to pavement and surrounding vegetation, with no significant structural damage observed to antennas or buildings.… pic.twitter.com/WvrspnBW6z
— Bethany Stevens (@NASASpox) July 25, 2026
La NASA trasladó las operaciones a California
Tras la evacuación, la NASA transfirió el apoyo de las misiones al complejo de Goldstone. Según la agencia, la transición se realizó sin interrupciones y permitió mantener las comunicaciones con las naves activas mientras Robledo de Chavela permanece inaccesible.
Esto no significa que la estación madrileña pueda quedar fuera de servicio indefinidamente sin consecuencias. Goldstone y Canberra deberán absorber temporalmente parte de sus tareas, siempre que las posiciones de las naves y los horarios de visibilidad lo permitan.
Por ahora, la principal incógnita es el estado de los equipos. Las grandes estructuras metálicas pueden resistir condiciones extremas, pero el complejo también alberga sistemas eléctricos, receptores, transmisores y centros de procesamiento sensibles al calor, el humo y las interrupciones energéticas.
Hasta que los técnicos puedan regresar, no será posible conocer el alcance real del incendio. La emergencia ha demostrado que la exploración de otros planetas también depende de instalaciones terrestres vulnerables: basta con que una de estas puertas quede amenazada para que las consecuencias se extiendan mucho más allá de Madrid.