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Ciencia

El MIT desarrolla baldosas magnéticas que se ensamblan solas en el espacio: así podrían construirse las futuras estaciones espaciales

Una tecnología desarrollada en el MIT podría cambiar para siempre la construcción espacial. Se trata de baldosas magnéticas capaces de unirse automáticamente para formar grandes estructuras en órbita. El sistema, llamado TESSERAE, ya se probó en la Estación Espacial Internacional y prepara nuevos experimentos que podrían abrir el camino hacia hábitats espaciales reconfigurables.
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Construir una estación espacial es una de las tareas más complejas de la ingeniería moderna. Los materiales deben viajar dentro de un cohete, soportar condiciones extremas y ensamblarse a cientos de kilómetros de la Tierra.

Sin embargo, una tecnología desarrollada en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) podría cambiar radicalmente esta situación: estructuras capaces de construirse prácticamente solas mediante baldosas magnéticas.

El proyecto se llama TESSERAE y fue creado por la investigadora Ariel Ekblaw durante sus estudios de doctorado.

Su objetivo es superar una de las principales limitaciones de la exploración espacial: el tamaño de los cohetes utilizados para transportar materiales y estructuras.

El MIT desarrolla baldosas magnéticas que se ensamblan solas en el espacio: así podrían construirse las futuras estaciones espaciales
© TED – Youtube.

Baldosas magnéticas que se unen automáticamente en el espacio

El funcionamiento de TESSERAE se basa en un sistema de piezas modulares que pueden transportarse apiladas dentro de un cohete.

Una vez liberadas en condiciones de microgravedad, las baldosas utilizan sistemas electromagnéticos, sensores y mecanismos de control para aproximarse y conectarse entre sí.

De esta manera, pueden formar estructuras considerablemente más grandes que el espacio disponible dentro del vehículo que las transportó. La idea es que estos módulos terminen formando superficies, esferas y otras configuraciones tridimensionales.

En una aplicación futura, algunas de estas estructuras podrían convertirse en recintos presurizados capaces de albergar seres humanos.

Además, las piezas podrían reorganizarse para modificar la forma o ampliar las instalaciones sin necesidad de reconstruirlas desde cero.

La NASA y el MIT ya probaron la tecnología en el espacio

El proyecto no es solamente una propuesta teórica. TESSERAE ya realizó experimentos a pequeña escala en la Estación Espacial Internacional durante 2020 y 2022.

Las primeras pruebas utilizaron baldosas de pocos centímetros que permitieron estudiar su comportamiento en microgravedad.

Ahora, los investigadores preparan una nueva generación de módulos equipados con cámaras en sus bordes. Estos dispositivos permitirán que las piezas identifiquen la posición de otras baldosas y se orienten durante el proceso de ensamblaje autónomo.

Una nueva prueba está prevista para diciembre de 2026, con el objetivo de construir una estructura tridimensional mediante 32 piezas.

El experimento permitirá evaluar si el sistema puede pasar de pequeñas demostraciones a configuraciones más complejas.

El MIT desarrolla baldosas magnéticas que se ensamblan solas en el espacio: así podrían construirse las futuras estaciones espaciales
© TED – Youtube.

Una empresa acaba de conseguir 20 millones de dólares para llevar la idea más lejos

El proyecto también despertó interés comercial.

El 28 de octubre de 2026, Rendezvous Robotics, una empresa surgida de esta línea de investigación, anunció una ronda de financiación de 20 millones de dólares para desarrollar vehículos espaciales capaces de ensamblarse y reconfigurarse automáticamente.

La compañía prepara una demostración orbital para 2028, en la que siete módulos independientes deberán unirse para formar una nave espacial y posteriormente reorganizarse en una configuración diferente. Este experimento representa un paso importante hacia sistemas que puedan modificarse después del lanzamiento.

La tecnología también podría permitir reemplazar componentes dañados o incorporar nuevas capacidades sin fabricar un satélite completamente nuevo.

De paneles solares gigantes a futuros hábitats en Marte

Aunque la posibilidad de construir viviendas espaciales resulta especialmente llamativa, los investigadores consideran que las primeras aplicaciones comerciales serán más sencillas.

Entre ellas aparecen grandes antenas de telecomunicaciones, paneles solares orbitales y estructuras destinadas a sistemas de observación terrestre. A largo plazo, la tecnología también podría utilizarse para desarrollar estaciones espaciales, instalaciones científicas e incluso centros de datos destinados a inteligencia artificial fuera de la Tierra.

Los módulos adaptables permitirían ampliar y modificar las estructuras según las necesidades de cada misión.

No obstante, todavía existen desafíos importantes, especialmente relacionados con la resistencia mecánica, la protección contra la radiación y la posibilidad de mantener ambientes presurizados de forma segura.

La construcción espacial podría dejar de depender del tamaño de los cohetes

Durante décadas, la arquitectura espacial estuvo condicionada por las dimensiones de los lanzadores y por la necesidad de ensamblar componentes mediante robots o astronautas.

TESSERAE propone cambiar ese modelo mediante estructuras que puedan crecer y reorganizarse directamente en órbita. Por ahora, la tecnología continúa en fase experimental y todavía no se ha demostrado que pueda construir un hábitat humano completo.

Sin embargo, sus próximas pruebas permitirán comprobar hasta qué punto es posible automatizar la construcción fuera de nuestro planeta.

Si los experimentos tienen éxito, el futuro de la exploración espacial podría depender menos de enviar enormes estructuras terminadas y más de transportar pequeñas piezas capaces de construir algo mucho mayor.

 

 

Fuente: CNN Español.

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