La facultad de regenerar heridas en cuestión de minutos, o incluso de que nos vuelvan a crecer miembros amputados era, hasta ahora, terreno de la ciencia ficción. Científicos de la Escuela Médica de Harvard han localizado por primera vez un gen cuya función permite precisamente eso: una regeneración de tejidos acelerada en seres humanos.

El descubrimiento lo ha realizado de forma casual el investigador de Harvard George Daley. En su trabajo de investigación contra el cáncer, Daley descubrió que al marcar a un grupo de ratones con un pequeño corte en la oreja, estos regeneraban completamente la herida. La razón es que los ratones habían sido genéticamente alterados para mantener activo un gen llamado Lin28a. "Sabíamos que el gen Lin28a podía reprogramar células a un estado embriónico parecido a las células madre, pero hicimos este otro descubrimiento básicamente por casualidad", explica Daley. Los resultados de su investigación se han publicado ahora en la revisa Cell.

El Lin28a ha resultado ser el responsable de una curación acelerada que comienza a manifestarse en el útero materno. La mala noticia es que la actividad del gen decae a las cinco semanas de vida. Incluso con el gen activo después de ese tiempo, los ratones no son capaces de regenerar miembros, y parece que hay tipos de tejidos, como el cardíaco, que tampoco son capaces de curarse por mucho que se active el gen.

La regeneración de tejidos o incluso de órganos en humanos está aún muy lejos. La buena noticia es que los investigadores saben, por primera vez, dónde hay que buscar para tratar de mantener activo el Lin28a más allá de las primeras semanas de vida, y así ayudar a curar heridas mucho más fácilmente. [Scientific American]