Fue Clyde Tombaugh quien descubrió a Plutón el 18 de febrero de 1930 desde el Observatorio Lowell en Arizona. Por lo tanto, ese observatorio tenía derecho a ponerle nombre. Y fue una niña de 11 años, la británica Venetia Burney, interesada en la mitología clásica, quien propuso el nombre Plutón cuando desayunaba con su abuelo Falconer Madan, miembro de la Biblioteca Bodleiana de la Universidad de Oxford. El abuelo estaba leyendo el periódico y compartió la noticia con la niña. Cuando ella propuso llamar Plutón al planeta recién descubierto, Madan le pasó el nombre al astrónomo Herbert Hall Turner, quien a su vez envió un cable a sus colegas estadounidenses con la propuesta. La NASA lo define como un hecho único.
La pequeña Venetia jamás habría soñado que en el año 2015 la misión New Horizons de la NASA sobrevolaría ese planeta.
Por qué ya no es más un planeta
El sistema solar fue durante muchos años de 9 planetas y Plutón era más lejano. Sin embargo, la NASA explica que fue reclasificado como un «planeta enano» luego de que en el lejano Cinturón de Kuiper se hallaran mundos muy similares y aún más profundos. Por eso pasó a ser un integrante de dicho Cinturón que orbita más allá de Neptuno.
El planeta tiene valles, montañas, llanuras, cráteres y tal vez, también glaciares. Con un radio de tan solo 1.151 kilómetros, que equivalen a la sexta parte del ancho de la Tierra, el día en Plutón dura unas 153 horas, y un año equivale a 248 años terrestres. Gira de este a oeste, como Vénus y Urano, aunque con una rotación inclinada de 57° en relación al plano de su órbita en torno al Sol.
¿Qué hay en Plutón?
Este mundo tan alejado del sol, a unos 5.900 km de distancia, es helado. Su temperatura de unos -232°C lo hace inhabitable, en tanto que su atmósfera está compuesta por metano, nitrógeno, monóxido de carbono, entre otros gases.
Plutón tiene cinco lunas, de las cuales Caronte es la más grande. La NASA señala que Caronte tiene un tamaño aproximado a la mitad del de Plutón, y su órbita dura lo mismo que la rotación del pequeño planeta.
Lo curioso, tal como detalla National Geographic en su cobertura, es que el nombre propuesto por la niña Venetia fue el más votado, y el que se anunció oficialmente el 1 de mayo de 1930. El abuelo le dio a Venetia cinco libras esterlinas, como premio por haber elegido el nombre, que llegó a ser tan popular que se rumorea que ese mismo año Walt Disney se inspiró en él para que fuera el nombre del perro de los dibujos animados, el fiel compañero de Mickey Mouse.
Unos once años más tarde, Glenn T. Seaborg llamó plutonio a un nuevo elemento químico, así como el uranio se denomina de ese modo por Urano, y neptunio a partir de Neptuno, siguiendo una tradición.
Mientras tanto, Venetia siguió estudiando y llegó a ser profesora de Epsom en Inglaterra, habiendo dejado su firma en el mapa del sistema solar. Ya mayor, y retirada, dijo en una entrevista: “Todo fue por la buena fortuna, ante todo porque tenía un abuelo interesado en el tema, que conocía al profesor Turner. Y también tuve suerte porque ya casi se habían agotado los nombres de la mitología clásica, y creo que no pensé siquiera en que Plutón era el dios del mundo subterráneo”. A partir de 1930, y hasta 2006, sería el nombre del planeta más alejado del Sol. Venetia Phair falleció en 2009 a los 90 años.