Si alguna vez miraste una fotografía de tu infancia y descubriste que tu cabello era mucho más claro que ahora, no sos el único. Es un fenómeno bastante frecuente: niños que tienen el pelo rubio durante sus primeros años de vida terminan desarrollando una cabellera castaña antes de llegar a la adolescencia.
Aunque durante mucho tiempo se atribuyó este cambio principalmente a las hormonas de la pubertad, las investigaciones muestran que el oscurecimiento puede comenzar varios años antes.
La explicación se encuentra en unas células microscópicas presentes en los folículos pilosos, encargadas de producir los pigmentos que determinan el color del cabello.
El estudio que descubrió cómo cambia el cabello durante la infancia
Una investigación publicada en 2018 en la revista Forensic Science International: Genetics analizó las características de pigmentación de 476 niños polacos de entre 6 y 13 años.
Los científicos compararon el color de cabello de los participantes con el que habían tenido durante sus primeros años de vida. Los resultados fueron sorprendentes: el 70,8% de los niños que habían sido rubios durante la primera infancia presentaban cabello castaño en etapas posteriores.
Sin embargo, los investigadores aclararon que estos resultados corresponden a una población específica y no pueden extrapolarse automáticamente a todos los niños del mundo.

La melanina es la responsable del cambio de color
El color del cabello depende principalmente de dos tipos de pigmentos producidos por los melanocitos, células especializadas que se encuentran en los folículos pilosos. La eumelanina es responsable de los tonos marrones y negros, mientras que la feomelanina contribuye a las tonalidades amarillas y rojizas.
La combinación y cantidad de ambos pigmentos determinan el color final. Durante la primera infancia, algunos folículos producen cantidades relativamente bajas de eumelanina, dando lugar a cabellos más claros.
Sin embargo, a medida que el organismo madura, la actividad de los melanocitos puede modificarse y aumentar la acumulación de pigmentos oscuros.
Por eso, el cabello nuevo puede crecer con un color diferente al que tenía años atrás.
El papel de los genes y las hormonas
Uno de los protagonistas de la pigmentación es el gen MC1R, que interviene en la regulación de la producción de melanina.
Cuando su receptor se activa, favorece la síntesis de eumelanina, el pigmento asociado con los tonos oscuros. No obstante, el color del cabello depende de numerosos genes y de complejos mecanismos de regulación. Las hormonas también pueden influir en estos procesos, especialmente durante la pubertad.
Pero el oscurecimiento no comienza necesariamente en esa etapa. Investigaciones realizadas en niños de entre 7 y 10 años ya detectaron aumentos significativos de la pigmentación capilar.
Por qué este fenómeno también interesa a la ciencia forense
El cambio de color del cabello tiene consecuencias inesperadas para las investigaciones criminales.
Actualmente existen herramientas capaces de analizar muestras de ADN y estimar características físicas de una persona, como el color de ojos y cabello.
Sin embargo, estos sistemas pueden presentar dificultades cuando el individuo experimentó cambios importantes de pigmentación durante su crecimiento. El estudio de 2018 encontró que los modelos genéticos frecuentemente predecían cabello rubio en niños que ya habían desarrollado tonalidades castañas.
Este fenómeno demuestra que la información genética no siempre permite anticipar con exactitud cómo será una característica física en diferentes etapas de la vida.
Así, el paso del rubio al castaño no es simplemente una curiosidad de la infancia: es una muestra de cómo nuestro organismo continúa transformándose mucho después del nacimiento.