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España prepara una expedición de 3.400 kilómetros por la Antártida sin utilizar motores: buscarán virus y contaminación en el hielo

Una expedición científica española recorrerá 3.400 kilómetros por algunas de las regiones más aisladas de la Antártida utilizando un trineo impulsado exclusivamente por el viento. Durante 85 días, los investigadores buscarán virus en el aire, microplásticos y contaminantes, además de estudiar condiciones extremas que podrían ayudar a preparar futuras misiones espaciales.
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La Antártida es uno de los lugares más inhóspitos del planeta, pero también uno de los territorios más importantes para comprender los efectos del cambio climático y la contaminación global.

Ahora, una expedición científica española se prepara para recorrer 3.400 kilómetros a través del continente helado sin utilizar motores de combustión para desplazarse. La misión, denominada Trineo de Viento Antártida 2026-2027, estará dirigida por el explorador Ramón Larramendi y tendrá una duración aproximada de 85 días.

Durante la travesía, cuatro especialistas desarrollarán 16 proyectos científicos destinados a investigar desde la presencia de virus atmosféricos hasta el impacto de las actividades humanas en regiones prácticamente inexploradas.

Un trineo gigante que recorrerá la Antártida impulsado por el viento

La característica más sorprendente de la expedición es su sistema de transporte.

Los investigadores utilizarán un trineo de 15 metros de longitud diseñado por Ramón Larramendi, inspirado en técnicas tradicionales empleadas por los pueblos inuit.

El vehículo se desplazará mediante grandes cometas que aprovechan la fuerza del viento, mientras que paneles solares proporcionarán electricidad para los instrumentos científicos. Su estructura permitirá transportar hasta 2.100 kilogramos de materiales y equipos, con velocidades máximas puntuales que podrían alcanzar los 80 kilómetros por hora. El recorrido comenzará cerca de la base rusa Novolazárevskaya y finalizará en la estación científica Concordia, administrada conjuntamente por Francia e Italia.

Durante el trayecto atravesarán el Polo de Inaccesibilidad, una de las regiones más remotas del continente, y pasarán cerca de Vostok, conocida por registrar algunas de las temperaturas más bajas de la Tierra.

Los exploradores deberán soportar condiciones cercanas a los 50 grados bajo cero.

España prepara una expedición de 3.400 kilómetros por la Antártida sin utilizar motores: buscarán virus y contaminación en el hielo
© RAMÓN LARRAMENDI Explorador Polar / Polar Explorer – Youtube.

Buscarán virus y microplásticos en uno de los lugares más aislados del planeta

Uno de los principales objetivos será determinar hasta dónde pueden viajar los microorganismos transportados por la atmósfera.

Investigadores del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa utilizarán dispositivos de filtración para recoger muestras de aire y buscar material viral.

El objetivo es comprobar si los virus pueden desplazarse mediante corrientes atmosféricas hasta el interior de la Antártida. Por su parte, especialistas del CIEMAT analizarán posibles rastros de contaminación asociados con las actividades humanas. La Universidad de Oviedo investigará cómo la presencia de polvo y partículas contaminantes afecta la capacidad del hielo para reflejar la radiación solar.

Este fenómeno, conocido como albedo, desempeña un papel fundamental en el equilibrio térmico del planeta.

La expedición también podría ayudar a preparar viajes a Marte

Además de los estudios ambientales, los científicos analizarán cómo reaccionan el cuerpo y la mente ante condiciones extremas de frío, aislamiento y esfuerzo físico prolongado.

Los cuatro integrantes permanecerán durante semanas alejados de las infraestructuras habituales, enfrentándose a un ambiente comparable en algunos aspectos con las condiciones de una misión espacial. Los resultados podrían aportar información útil para diseñar futuras expediciones humanas a la Luna o Marte.

En los proyectos científicos participan instituciones como el CSIC, el INTA, universidades españolas y la NASA. La misión contempla cinco paradas para realizar mediciones, recoger muestras y desarrollar experimentos. Al finalizar la travesía, prevista para comienzos de febrero de 2027, el trineo permanecerá desmontado en la estación Concordia.

Más allá del desafío de recorrer miles de kilómetros sin motor, la expedición pretende demostrar que es posible desarrollar investigaciones científicas en regiones extremas utilizando medios de transporte de bajo impacto ambiental.

 

 

Fuente: El Confidencial.

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