La transición hacia las energías renovables no siempre requiere construir más instalaciones. En algunos casos, incorporar tecnologías más avanzadas permite obtener mejores resultados utilizando menos equipos. Esto es precisamente lo que ocurrió en España, donde un parque eólico consiguió aumentar su capacidad de generación después de reducir considerablemente la cantidad de aerogeneradores.
El protagonista es el parque eólico de Muel, ubicado cerca de Zaragoza, en Aragón, que reemplazó sus 27 turbinas originales por tres modelos modernos. La renovación permitió incrementar la potencia instalada de 16,2 a 19,97 megavatios (MW), además de mejorar su rendimiento energético.
Tres turbinas modernas reemplazan a 27 aerogeneradores
El parque comenzó a funcionar en la década de 1990 y mantuvo sus instalaciones originales durante aproximadamente 27 años. Sin embargo, el envejecimiento de sus componentes y los avances tecnológicos hicieron necesaria una actualización.
La empresa energética RWE inició los trabajos de modernización en abril de 2025 y completó el proyecto ocho meses después. Las nuevas instalaciones entraron en funcionamiento en diciembre de ese mismo año, mientras que su renovación se presentó oficialmente en octubre de 2026.
Cada una de las tres turbinas Nordex instaladas tiene una potencia cercana a los 6,6 MW, aproximadamente once veces superior a la de los aerogeneradores anteriores.
Más electricidad con menos infraestructura
Uno de los resultados más importantes del proyecto es el aumento de su capacidad para abastecer hogares.
Según las estimaciones de RWE, el parque pasó de generar electricidad equivalente al consumo de unos 9.400 hogares a producir suficiente energía para aproximadamente 21.000 viviendas.
Esto significa que la cantidad estimada de hogares abastecidos se duplicó, incluso utilizando la misma conexión a la red eléctrica.
La modernización también permitió incrementar la producción energética prevista en más de un 50%, según los datos difundidos durante la presentación del proyecto.
Menos impacto visual y una nueva vida para los materiales
Además del aumento de producción, la reducción del número de turbinas modifica el paisaje del entorno. Aunque los nuevos aerogeneradores son considerablemente más grandes, su menor cantidad permite reducir la ocupación de determinadas zonas y algunos efectos visuales asociados con estas instalaciones.
Otro aspecto destacado es el aprovechamiento de los materiales retirados. La empresa RenerCycle se encargó del desmantelamiento y de implementar un sistema de recuperación de componentes.
El proyecto contempla reacondicionar 1.350 piezas para reutilizarlas en otros parques eólicos, recuperar 1.825 toneladas de materiales ferrosos y reciclar las 81 palas retiradas. Según RWE, más del 99,8% de los materiales del antiguo parque fueron recuperados o reciclados.
Un modelo para el futuro de la energía eólica
La experiencia de Muel podría servir como referencia para otras instalaciones españolas que se aproximan al final de su vida útil.
Según Bureau Veritas, para 2030 España contará con aproximadamente 20 gigavatios de capacidad eólica que habrá superado los 20 años de funcionamiento. En este contexto, renovar parques existentes representa una alternativa para aumentar la generación renovable sin depender exclusivamente de nuevas instalaciones.
El caso de Muel demuestra que producir más electricidad no siempre significa instalar más aerogeneradores, sino aprovechar mejor la tecnología disponible.