Durante el último siglo el consenso ha sido que antes de la invasión británica de 1788 en Australia había 300.000 nativos. Resulta que la cifra está muy errada y que de hecho había más de dos millones de personas.
Según la columna del equipo para The Conversation, el cálculo viejo “se basaba en observaciones efectuadas después de que las enfermedades, la desposesión y la violencia ya hubieran diezmado a las comunidades nativas”. En un trabajo publicado ayer en Nature Human Behaviour, el equipo explicó que usando tres métodos independientes de censo de la época colonial, el promedio de habitantes en 1788 era de 2,22 millones de nativos. Eso sugiere que la pérdida de población nativa tras la colonización británica fue de una escala mucho mayor de lo que se creía.
“Es esencial entender el tamaño de la población nativa de Australia antes de la invasión europea de 1788 para la reconciliación y la verdad”, declaró Corey Brandshaw, coautor del estudio y ecologista de la Universidad Flinders de Australia.
Decepción, pero no sorpresa
En su columna el equipo señaló los numerosos problemas de los cálculos anteriores. Por empezar, el primer censo de australianos nativos se hizo en 1971. Los registros coloniales antiguos se basaban principalmente en la cantidad de personas que se veían en “depósitos de raciones y mantas, en misiones y reservaciones, o trabajando en estaciones de pastoreo”.
Muchas veces se excluía a los mestizos. Y eso, antes de empezar a considerar las enfermedades que trajeron los colonos británicos como la viruela, el sarampión, la gripe y la tuberculosis, que devastaron a la población nativa. ¿Sorprende eso?
“Si eras agricultor de frontera, colono recién llegado, intentabas a eliminar a la gente que estaba en ‘tu tierra’ y no escribirías a cuánta gente tuviste que matar para lograrlo”, le dijo Bradshaw a The Guardian. “Si hay un deseo sistemático de apropiarse de la tierra, menos gente significa una mejor justificación del imperialismo”.
Una actualización muy necesaria
En la reciente investigación el equipo partió desde tres ángulos, evaluando la datación por radiocarbono de muestras arqueológicas, llevando a cabo la reconstrucción genética, y creando modelos ambientales de la capacidad de las tierras de la Australia precolonial. Llegaron a un cálculo promedio de 2,22 millones de personas, algo así como 0,29 personas por kilómetro cuadrado. Es una cifra “modesta”, consistente con la densidad observada de las poblaciones nativas observadas después del impacto colonial, escribe el equipo en su columna.

Las implicaciones de los nuevos cálculos no son nada felices. El modelo demográfico reveló que para 1861, a 73 años de la llegada de los británicos, la población nativa había disminuido en 93% o 2,06 millones de personas muertas Los investigadores señalan que esa cifra también es un cálculo estimado y que en total pueden haber muerto entre 700.000 y 4,2 millones de nativos. “Incluso el cálculo plausible más bajo implica una cantidad catastrófica de muertes a escala continental”.
Hacia la reconciliación
Cuando los británicos invadieron Australia, justificaron sus acciones con el principio de terra nullius, o que la tierra no tenía dueño. ¿Es verdad o mentira? El nuevo cálculo ¿debilita esa justificación? Sí, así es.
“Los resultados de esta investigación hacen que repensemos la escala de lo que pasó después de 1788”, añadió en la declaración de Flinders Larissa Behrendt, que preside el Centro del Consejo de Investigaciones de Historias y Futuros Nativos y Ambientales de Australia. “No hablamos de una consecuencia marginal de la colonización sino de una catástrofe demográfica, en el corazón de la historia australiana”.
Con todo, el equipo insiste en que esta historia, frustrante y devastadora, también pinta una imagen de supervivencia y resiliencia. Las comunidades nativas “se adaptaron bajo extraordinaria presión”, preservando su cultura, lengua y conocimiento, escribieron los investigadores en su columna. Ante la escala de un pasado incómodo, no hay que “asignar culpas sino crear un entendimiento compartido de nuestro pasado”, añadieron.