Imagen artĂ­stica de las hienas del ArtĂ­co
llustraciĂłn: Julius T. Csotonyi

Un par de dientes fosilizados confirman la presencia de hienas al norte del cĂ­rculo Ártico durante la Ășltima Edad de Hielo. El descubrimiento sirve para llenar una importante brecha que explica cĂłmo acabaron las hienas en AmĂ©rica del Norte.

Un par de dientes de hiena encontrados en la Cuenca de Old Crow en CanadĂĄ demuestra que las hienas ocuparon el Ártico durante la Ășltima Edad de Hielo, segĂșn una nueva investigaciĂłn publicada en la revista cientĂ­fica Open Quaternary. El paleontĂłlogo Zhijie Jack Tseng de la Universidad de Buffalo consiguiĂł identificar los dientes, que se conservaban en el Museo de Naturaleza de Ottawa, como pertenecientes al gĂ©nero Chasmaporthetes, tambiĂ©n conocido como “hienas corredoras” debido a las largas piernas de sus especĂ­menes en comparaciĂłn con las de otras hienas.

Los dos dientes fueron identificados entre mĂĄs de 50.000 fĂłsiles de mamĂ­feros recolectados en el transcurso de los Ășltimos 100 años en la Cuenca de Old Crow. Estos fĂłsiles de hiena fueron recuperados en la dĂ©cada de 1970 y ya entonces se considerĂł que eran de uno de estos animales. Tseng fue al museo de Ottawa para observarlos mĂĄs de cerca y, como experto en hienas, fue consciente de inmediato que pertenecĂ­an al gĂ©nero Chasmaporthetes.

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“El tamaño, la forma y la disposiciĂłn de la corona de ambos dientes demuestra que son de hiena”, explicĂł Tseng a Gizmodo.

En cuanto a por quĂ© ha llevado tanto tiempo identificar esos dientes, Tseng dijo que estuvieron escondidos en un museo durante dĂ©cadas y nadie se acordĂł de ellos. Solo unos pocos expertos en fĂłsiles de hienas los han analizado, “y una vez que lo hicieron, fue bastante sencillo identificar y describir a que raza pertenecĂ­an”, dijo.

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Los paleontólogos habían descubierto pruebas de la existencia de hienas en África, Eurasia y la parte sur de América del Norte con anterioridad. La falta de pruebas fósiles en las regiones del norte del Ártico, sin embargo, era la pieza gigante que faltaba en este rompecabezas

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Es importante destacar que estas nuevas pruebas sugieren que estas hienas del pasado cruzaron de Eurasia a AmĂ©rica del Norte viajando por Beringia durante la Ășltima Edad de Hielo, cuando los niveles del mar eran mucho mĂĄs bajos de lo que son hoy. Ahora tenemos una “prueba fĂ­sica de que las Chasmpaporthetes viajaban o vivĂ­an en la regiĂłn ĂĄrtica entre su hogar ancestral de Asia y su nuevo territorio de AmĂ©rica del Norte “, dijo Tseng a Gizmodo.

Los humanos siguieron una ruta similar para llegar a AmĂ©rica del Norte hace unos 15.000 años, pero la migraciĂłn de hienas ocurriĂł mucho antes. Los dientes tienen una antigĂŒedad entre 1,4 millones y 850.000 años.

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Sorprendentemente, estas nuevas pruebas tambiĂ©n llenan el enorme vacĂ­o geogrĂĄfico de fĂłsiles (una distancia de mĂĄs de 10.000 kilĂłmetros entre los registros del Viejo y Nuevo Mundo) que se conocen de este linaje, segĂșn el nuevo estudio.

“Es asombroso imaginar a las hienas saliendo adelante en las duras condiciones existentes en el CĂ­rculo Polar Ártico durante la Edad de Hielo”, dijo el coautor del estudio y el paleontĂłlogo Grant Zazula del Yukon. “Las Chasmaporthetes probablemente cazaban manadas de caribĂșes y caballos, o cadĂĄveres de mamuts sobre la vasta estepa-tundra que se extendĂ­a desde Siberia hasta el territorio de Yukon”.

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La Cuenca de Old Crown en CanadĂĄ.
Imagen: Duane Froese / University of Alberta

De hecho, estas antiguas hienas del Ártico, como las que todavía existen en la actualidad, eran tanto depredadoras como carroñeras. Los científicos solían creer que las Chasmaporthetes eran menos capaces de romper huesos que otras hienas, pero Tseng dijo que podían masticar huesos y cortar la carne.

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“Así que son una ‘triple amenaza’, porque podían correr con sus largas piernas, cazar y cortar la carne con sus dientes afilados y luego rebuscar con sus poderosos premolares”, dijo.

Hoy en dĂ­a, solo hay cuatro especies de hienas, pero en su dĂ­a habĂ­a docenas de especies que abarcaban todo el hemisferio norte. Cuando los humanos llegaron a AmĂ©rica del Norte, las hienas ya habĂ­an desaparecido hace mucho tiempo, entre un millĂłn y 500.000 años atrĂĄs. Las razones de su extinciĂłn no estĂĄn del todo claras, pero podrĂ­a tener algo que ver con la competencia con el Arctodus simus, un oso cuyo reinado en AmĂ©rica del Norte durĂł hasta el final de la Ășltima Edad de Hielo, hace unos 12.000 años.