Hace más de 500 millones de años, mucho antes de que los dinosaurios aparecieran sobre la Tierra, una diminuta criatura habitaba los fondos marinos del actual territorio de China. Medía apenas unos centímetros, tenía el cuerpo blando y estaba rodeada por una serie de apéndices semejantes a plumas.
A primera vista, resulta difícil relacionarla con una estrella de mar. Sin embargo, cuatro fósiles excepcionalmente conservados sugieren que este extraño animal podría encontrarse muy cerca de uno de los puntos fundamentales en la evolución de los ambulacrarios, el gran grupo animal que actualmente incluye a estrellas de mar, erizos, lirios de mar y gusanos bellota.
La nueva especie recibió el nombre de Yujingia glutenotunica y vivió hace aproximadamente 518 millones de años, durante el Cámbrico. Los ejemplares proceden de los esquistos de Maotianshan, en Yunnan, China, un yacimiento extraordinario por su capacidad para conservar tejidos blandos que normalmente desaparecen después de la muerte.
Un animal diminuto con una anatomía inesperada
Los cuatro fósiles conocidos miden entre 8,5 y 22 milímetros. Su anatomía combina un cuerpo alargado y redondeado con dos conjuntos diferentes de apéndices.
Algunos podrían haber ayudado al animal a mantenerse temporalmente sujeto al fondo marino. Otros parecen haber tenido una función mucho más interesante: capturar alimento directamente del agua.
Los investigadores identificaron seis apéndices de aspecto plumoso, provistos de pequeñas ramificaciones laterales y un surco dirigido hacia la región de la boca.
La estructura recuerda a los mecanismos utilizados actualmente por animales como los lirios y las estrellas pluma, que emplean sus brazos para capturar partículas suspendidas en el agua y transportarlas hasta la boca.
Si la interpretación es correcta, esta estrategia de alimentación podría tener un origen mucho más antiguo de lo que indicaban algunas reconstrucciones evolutivas.

Un fósil que cuestiona una antigua explicación
Determinar dónde encaja un organismo desaparecido hace más de medio billón de años requiere mucho más que comparar su aspecto.
Los investigadores analizaron 505 características anatómicas de 100 especies actuales y extintas y realizaron análisis filogenéticos para reconstruir sus relaciones evolutivas.
Los resultados colocaron a Yujingia cerca del último antepasado común de los ambulacrarios actuales.
Esto resulta especialmente interesante porque una de las hipótesis tradicionales imaginaba ese ancestro como una criatura semejante a un gusano que se alimentaba mediante estructuras relacionadas con la faringe.
Yujingia plantea otra posibilidad: los apéndices especializados para capturar partículas podrían haber formado parte de una etapa muy temprana de la evolución de este linaje.
Antes de las cinco puntas pudieron existir tentáculos
Las estrellas de mar modernas poseen una anatomía extremadamente característica, pero esa organización corporal no apareció de una sola vez.
Yujingia todavía carecía del esqueleto mineralizado característico de los equinodermos posteriores y tampoco presentaba la conocida simetría de cinco radios de muchas estrellas de mar actuales.
Esto sugiere que algunas innovaciones relacionadas con la alimentación pudieron aparecer antes que las características anatómicas que hoy asociamos inmediatamente con los equinodermos.
Primero habrían existido pequeños organismos de cuerpo blando equipados con apéndices capaces de recoger alimento. Rasgos como el esqueleto mineralizado y determinadas formas de organización radial aparecerían posteriormente a lo largo de la evolución.
The #Cambrian Explosion marks the first appearance of many animal phyla in the #fossil record, but just how radical was it? I'm starting a new #FossilFriday thread where I post Cambrian fossil representatives of one phylum per week. Join me on this trek across the tree of life pic.twitter.com/3t1hYc78L3
— Dr. Joe Moysiuk (@CambroJoe) May 6, 2022
Una criatura surgida durante la explosión cámbrica
El descubrimiento también corresponde a uno de los capítulos más importantes de la historia de la vida: la explosión cámbrica.
Durante este periodo se produjo una extraordinaria diversificación de animales y aparecieron en el registro fósil numerosos planes corporales. Sin embargo, existe un problema: los organismos blandos tienen muchas menos probabilidades de fosilizarse.
Precisamente por eso los depósitos de Yunnan resultan tan importantes. Las condiciones de enterramiento permitieron preservar intestinos, membranas y delicados apéndices que normalmente habrían desaparecido.
Sin esa conservación excepcional, probablemente nunca habríamos conocido a Yujingia.
Cuatro fósiles todavía dejan muchas preguntas
El descubrimiento tampoco permite reconstruir toda la historia. Solo se conocen cuatro ejemplares, todos ellos comprimidos dentro de la roca.
En algunos, los apéndices aparecen superpuestos, lo que dificulta determinar exactamente cómo se distribuían alrededor del cuerpo. Algunas estructuras oscuras presentes en sus ramificaciones tampoco han podido identificarse definitivamente.
Podrían estar relacionadas con el transporte del alimento, con tejidos nerviosos o incluso con pequeñas estructuras de soporte, pero los fósiles disponibles todavía no permiten resolverlo.
Aun con esas incógnitas, Yujingia aporta una pieza extraordinariamente antigua al rompecabezas. No puede afirmarse que sea “la primera estrella de mar” ni que represente exactamente a su antepasado directo. Lo que muestra es algo posiblemente más interesante: hace 518 millones de años, cerca de las raíces del linaje del que surgirían los equinodermos modernos, ya existían diminutos animales con una anatomía mucho más compleja de lo que podría sugerir su aspecto.