Imagen: PXHere

Alemania. Un hombre de 39 a√Īos se presenta temblando en el Hospital Universitario de Colonia. Los primeros an√°lisis muestran una anomal√≠a: su sangre es tan espesa y blanca que podr√≠a confundirse con leche. Para salvarle la vida tuvieron que recurrir a una t√©cnica del siglo XVIII.

Poco después los doctores dan con su dolencia: hipertrigliceridemia extrema, una enfermedad caracterizada por altos niveles de moléculas de triglicéridos grasos en la sangre. Una afección que normalmente se trata con una técnica llamada plasmaféresis, la cual extrae el plasma sanguíneo del cuerpo, elimina el exceso de triglicéridos (u otros componentes tóxicos) y devuelve la sangre limpia y filtrada al paciente.

Sin embargo, había un problema. Cuando los médicos del hospital iban a comenzar la técnica, la sangre extremadamente gruesa y grasa del paciente obstruyó la máquina hasta en dos ocasiones. Cuando conectaron al hombre con el filtro de plasmaféresis, la sangre viscosa obstruyó el equipo y en el segundo intento quedó igualmente obstruido.

El extra√Īo caso, nunca hab√≠an visto algo as√≠, requer√≠a un enfoque diferente para extraer de alguna manera el nivel extremo y peligroso de grasa de la sangre del hombre. Para que nos hagamos una idea, un nivel normal de triglic√©ridos en la sangre de una persona ser√≠a menos de 150 miligramos por decilitro, mientras que una lectura alta estar√≠a entre 200 y 499 mg / dL, y 500 mg / dL se considerar√≠a ‚Äúmuy alto‚ÄĚ.

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Imagen: MaxPixel

En este caso, la sangre del paciente estaba completamente congestionada, con su recuento de triglicéridos en un máximo de 36 veces más alto que lo que se considera muy alto, a aproximadamente 18.000 mg / dL. Por esta razón el paciente experimentaba náuseas, vómitos, dolores de cabeza y un estado de alerta cada vez menor cuando acudió al hospital.

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Todos estos s√≠ntomas juntos pueden dar con lo que se conoce como s√≠ndrome de hiperviscosidad, donde la sangre anormalmente engrosada puede, en casos muy severos, desencadenar convulsiones y coma. ¬ŅY c√≥mo le hab√≠a ocurrido? Los investigadores atribuyen varios factores relacionados con su obesidad, dieta, resistencia a la insulina y una posible predisposici√≥n gen√©tica.

Así que dado que la plasmaféresis no era posible, los médicos optaron por una opción mucho más antigua (y ahora desacreditada): un tratamiento prácticamente olvidado que no se ha practicado en la medicina convencional desde los siglos XVIII y XIX: la flebotomía.

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Se trata de una operaci√≥n quir√ļrgica que consiste en hacer una incisi√≥n en una vena para evacuar una cierta cantidad de sangre, una t√©cnica antigua que se remonta hasta el Antiguo Egipto hace unos 3.000 a√Īos y que fue una de las formas m√°s comunes de operaci√≥n ‚Äúm√©dica‚ÄĚ.

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Ocurre que en el pasado la medicina en s√≠ misma era un concepto completamente diferente de lo que es hoy, y actualmente la flebotom√≠a se considera principalmente como una forma anacr√≥nica de pseudociencia que caus√≥ mucho m√°s da√Īo que bien a los pacientes.

Sea como fuere, este no era un caso normal. Había que evacuar la sangre peligrosamente saturada de grasa. Así fue como los médicos terminaron extrayendo dos litros de sangre del hombre, reemplazándolos con un suministro de concentrados de glóbulos rojos, plasma fresco congelado y una solución salina fisiológica.

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El remedio finalmente funcionó, disminuyendo con éxito los niveles de triglicéridos del paciente y, a los cinco días, ya no tenía síntomas neurológicos residuales.

Como recogieron en su trabajo, ‚Äúsi la plasmaf√©resis no se puede realizar debido a una hiperviscosidad extrema, nuestra experiencia demuestra la flebotom√≠apuede ser una alternativa efectiva‚ÄĚ, zanjan. [ScienceAlert]