Photo: Andrew Mock (Twitter)

Bienvenidos a Kununurra, una animada localidad al oeste de Australia donde los sapos cabalgan alegremente serpientes. La escena la grabó un matrimonio que comprobaba los daños en los terrenos de su finca tras una fuerte tormenta.

Paul y Anne Mock recorrían los prados de su propiedad cuando se toparon con el extraño convoy. La pitón de 3,5 metros es una viaja conocida de los vecinos que la apodan Monty. Sobre su lomo había 10 inopinados pasajeros: una hilera de sapos de caña firmemente sujetos al ofidio mientras este se apresuraba a ponerse a salvo del agua tras la tormenta.

El hermano de Paul, Andrew, tuiteó la imagen y esta no tardó en hacerse viral entre comentarios horrorizados o divertidos. La cuestión es ¿Qué lleva a tantos sapos a subirse sobre una serpiente, que es su depredador natural? Muchos especulaban con la posibilidad de que los anfibios estuvieran tratando de ponerse a salvo y hubiesen adoptado medidas desesperadas para ello, pero la realidad es un poco diferente. Jodi Rowley, bióloga de la Universidad de Nueva Gales del Sur arroja un poco de luz al respecto.

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Sí, no es más que un caso de sapos tratando de aparearse con lo primero que tienen a mano. Los machos de esta especie son famosos por su apetito sexual y su falta de criterio a la hora de intentar satisfacerlo. Rowley recuerda haberlos visto tratando de aparearse con mangos.

El sapo de caña, sapo neotropical gigante o sapo marino es una especie invasora en Australia. Las fuertes lluvias los sacan de sus madrigueras por decenas y algunos no tardan en aprovechar la confusión para tratar de aparearse con lo primero que pillan. Tan solo un día normal más en Australia. [vía The Guardian]