Las ultimas noticias en tecnología, ciencia y cultura digital.

Gracias a los auriculares Skullcandy Crusher ANC ahora sé que llevaba años escuchando todo mal

Imagen: Carlos Zahumenszky (Gizmodo en Español)

Si tuviera que quedarme con dos características básicas clave para la compra de unos buenos auriculares, esos serían, hasta hace unos días, el sonido, por supuesto, y que sean cómodos, donde el diseño tiene mucho que ver. Pues bien, a partir de ahora tengo que añadir una tercera clave: que los graves (y sus bajos) se parezcan mínimamente a lo conseguido por Skullcandy con los Crusher ANC.

Pero antes de hablar de ello quiero contar brevemente mi experiencia personal con los auriculares y la música, en general. Supongo que muchos utilizan los cascos para escuchar la radio, podcast, para jugar a videojuegos, cine y, por supuesto, para escuchar o hacer música.

Advertisement

Soy casi exclusivamente de la última parte de la lista.

Sí, todas las noches me acuesto en la cama con algún programa de radio o podcast pegado a la oreja, una adicción que arrastro desde hace años, y lo hago con unos auriculares inalámbricos muy sencillos, pero lo cierto es que para el uso de día, ya sea trabajando, leyendo o simplemente descansando en el sofá, los auriculares son para escuchar música o videojuegos. Y para ello sí había dado el salto a una gama muy diferente con el modelo Sennheiser HD 25-1 II, que si bien son perfectos para estudio, producción, camarógrafos o DJs, para un uso diario (y reposado) quizás no son la elección perfecta.

Estos auriculares los había heredado de años jugueteando con la música, mezclando y, por motivos profesionales, pasando más tiempo del aconsejable entre potentísimos equipos de sonido para clubs. ¿Y esto qué tiene que ver con los auriculares de Skullcandy? Por ahora nada, pero como contaré más adelante, es posible que tantos años dentro de una cueva con los decibelios por las nubes me hayan afectado al sistema auditivo de una manera que jamás había pensado.

Los Crusher ANC me han descubierto esto, y alguna que otra cosa fascinante.

Diseño y conexiones

Imagen: Carlos Zahumenszky (Gizmodo en Español)
Advertisement

Skullcandy es una empresa estadounidense que comercializa auriculares, dispositivos de manos libres y reproductores MP3. Ocurre que hasta ahora se habían centrado específicamente en dispositivos para deportes de acción y al aire libre, probablemente también, a un público objetivo joven muy definido, apostando por un diseño arriesgado y colorido en la mayoría de sus productos.

Con los Crusher ANC (y los Crusher 360 del año pasado), la compañía ha dado un salto cualitativo a un tipo de auricular premium, tanto en apariencia y calidad de materiales, como en un sonido mejorado innovando en algunas áreas donde los gigantes del sector todavía no se habían atrevido.

Advertisement

Todo esto viene acompañado de un precio que lo sitúa en una línea de gama alta a la par de modelos como el Bose QC35 II o el Sony WH-1000XM3, por poner dos ejemplos bastante conocidos. Los Crusher ANC cuestan 299 euros.

Ahora bien, ¿realmente valen la pena?

Gif: Turn on... (Miguel Jorge)
Advertisement

El modelo se vende en dos colores, negro y rojo oscuro. Los auriculares vienen con un estuche portátil donde poder guardarlos y viajar con ellos sin que sufran algún tipo de deterioro. El encaje es simple pero funciona, y junto a los cascos se incluye un cable de carga USB-C y otro auxiliar que nos permite funciones de micrófono y manos libres, así como la opción de controlar volumen y música.

A destacar que la carga funciona realmente bien. Skullcandy asegura que al 100% los auriculares funcionan 24 horas, y en una semana los he cargado una sola vez. Además, también incluye carga rápida, lo cual es otro punto a favor si te has olvidado y tienes que salir con prisas. Con 10 minutos de carga tienes hasta tres horas de funcionamiento.

Advertisement

El acabado y materiales de los auriculares es bastante bueno al tacto, con un acolchado decente en la parte superior de la diadema. Pero fuera de estas pijadas que supongo que la mayoría dan por supuesto por el coste, lo que tengo que decir en estos días de prueba es que son tremendamente cómodos, y esto en mi caso no tiene precio. No tengo ni una sola queja después de estar con ellos largas sesiones de varias horas, y lo dice alguien al que normalmente le queman las orejas después de llevar auriculares un buen rato.

Imagen: Carlos Zahumenszky (Gizmodo en Español)
Advertisement

Por último, en cuanto al diseño, tengo que hablar de los botones físicos incluidos. No sólo suponen un acierto tratándose de unos auriculares pensados para el día a día sin cables, sino que su diseño, colocación y funcionamiento son uno de los puntos a favor de los cascos. Simplicidad y comodidad.

Todo, absolutamente todo, lo puedes hacer a través de estos botones. Encendido, apagado, volumen, emparejamiento, control de los bajos, activación ambiental o cancelación de ruido activa. El espacio donde están situados, justo detrás de cada oreja, y la facilidad para hacerte con los controles en unos minutos, me parecen un acierto total.

Advertisement

Y dicho todo esto, vamos a lo que importa. ¿Por qué demonios me iba a gastar ese dineral en unos auriculares? Es posible que lo único que justifique ese gasto es que vinieran con unas entradas de los Rolling Stones, pero como el mercado no lo dictamos nosotros, lo que sí podemos valorar es la calidad e innovación. Porque por mucho diseño que tengan, lo que importa realmente en unos auriculares de este tipo es la calidad del sonido.

O como veremos, que el sonido se pueda adaptar a tu sistema auditivo.

Mi sistema auditivo... estaba atrofiado

Gráfica: Parece que tenía un problema en el oído derecho... (Miguel Jorge)
Advertisement

Y aquí viene la primera de las sorpresas de los Crusher ANC, una simple app de Skullcandy. ¿WT.. ? Sí, una simple app puede llegar a hacer magia en unos auriculares. Skullcandy ha diseño una herramienta exclusiva para los ANC que, al conectarlos con la app, nos permite crear un perfil de sonido único y personal mediante una prueba de audición.

El test es bastante simple, lo único que debemos hacer es ir pasando de página mientras la herramienta nos lanza todo tipo de tonos a uno u otro lado de la oreja, desde extremadamente agudos hasta casi imperceptibles para el oído. El usuario debe seleccionar si es capaz de escucharlos o no, y tras varios minutos de pruebas, la app nos muestra un gráfico donde ha calibrado la capacidad auditiva que tenemos en cada oreja.

Advertisement
Imagen: Jennifer McCord

Este perfil se queda guardado y se adapta a la ecualización interna de los auriculares de forma que quedan configurados para la escucha perfecta en función de tu estado auditivo.

Advertisement

En mi caso personal, es doblemente sorprendente, porque la gráfica me mostraba la atrofiada que tenía la oreja derecha con respecto a la izquierda, curiosamente, la misma oreja que durante años he mantenido cubierta con los Sennheiser HD 25-1 II mientras mezclaba música o jugueteaba con algún programa de producción, dejando libre la oreja izquierda. ¿Casualidad?

Así que la función para conseguir un sonido personalizado es, a mi modo de ver, todo un acierto, sobre todo si, como me ocurrió, descubres que tienes una pérdida auditiva significativa.

Advertisement

Graves: sí, estos bajos son una auténtica brujería

Gif: Cuando el control está arriba has llegado a la última planta del infierno de los decibelios (Miguel Jorge)
Advertisement

Hace unas semanas ya lo contaba Carlos cuando pudo probar los Crusher ANC, y no se me ocurre una mejor forma de definir la opción más jugosa que llega con estos auriculares. Skullcandy lo llama Bajo Sensorial ajustable, y cuando me acerqué a las pruebas que realizaron en sus estudios me explicaron que se trata de una tecnología patentada por ellos para proporcionar “vibraciones sensoriales” más profundas en cada bajo o grave.

La realidad es que estamos ante un auténtico juguete para los aficionados a los bajos pesados, gordos y profundos, incluso de la distorsión como puro entretenimiento. ¿Cómo funciona? Los auriculares contienen controladores de 40 mm que ofrecen un rango de frecuencia de 20Hz-20kHz, y dentro de este rango, el bajo se puede ajustar.

Advertisement

En la parte posterior, detrás de la oreja izquierda, tenemos un control deslizante que va del mínimo al máximo para ajustar los graves hápticos (en esencia, vibraciones de graves combinadas con cierta profundidad de baja frecuencia ajustable). El mínimo ajustable es en realidad una escucha normal de un tema, el mismo que podemos obtener en cualquier auricular. Sin embargo, a medida que subimos el control, nos acercamos a lo más parecido a una rave de graves del infierno... en Mordor, entendiendo esto como un fiestón.

Imagen: Carlos Zahumenszky (Gizmodo en Español)
Advertisement

No estoy seguro de que esta función sea para todos los públicos, y posiblemente los más puristas lo vean más como algo interesante (y quizás exagerado), que como una mejora a utilizar cada día. En mi opinión es todo un acierto dependiendo del tipo de música que escuches. Funk, rock (no todo, por supuesto), pop, hip hop o electrónica, siempre dependiendo del tema, parecen ofrecer un remix atronador del original cuando subes al máximo, en el buen sentido. La función no es para música clásica obviamente, ni tiene mucho sentido para escuchar Jazz, por ejemplo.

Creo que la descripción más precisa que puedo dar es que se sienten los bajos de la misma forma que cuando acudimos a una gran sala de cine con un equipo de sonido. Si la pista que estás escuchando es intensa con abuso de subgraves, el uso excesivo del bajo sensorial no es lo más recomendable, a mitad de camino el bajo sigue siendo mucho más potente de lo necesario, aunque repito, incluso así disfruto como un enano.

Advertisement

En cambio, si la pista no tiene graves muy profundos, posiblemente podemos calibrar mejor la función estrella. Entonces sí, con el control a la mitad una simple batería o un bajo pueden sonar tan profundo como irresistibles, con unas vibraciones hápticas que te indicarán si te estás pasando de la raya.

Dicho todo esto, te puedes hacer una idea de la función jugando a videojuegos o viendo películas de acción donde abunden las explosiones. Lo cierto es que ofrecen una intensidad a través de las vibraciones espectacular.

Advertisement

Cancelación de ruido activa

Ilustración: Carlos Zahumenszky (Gizmodo en Español)
Advertisement

En este caso no podemos decir que Skullcandy haya creado nada que no tenga ningún otro buen auricular de gama alta, aunque es cierto que no todos consiguen una cancelación aceptable. Los Crusher no son una excepción y no creo que alcancen la puntuación máxima, pero durante las pruebas que he realizado tanto en exterior como en casa no tengo quejas.

Es curioso, porque posiblemente sea en exterior, cuando he salido en bus o en metro, cuando mejor se comportan, atrapando todo el ruido exterior y haciéndolo casi imperceptible. La compañía ha hecho un buen trabajo con el ruido de baja frecuencia, aunque es verdad que adolecen de un problema que suele acompañar a los circuitos ANC, un pequeño y casi indescriptible silbido, tan sutil que ya digo que no es molesto, pero sí apreciable si, por ejemplo, estamos solos en casa en una habitación extremadamente silenciosa.

Advertisement

Además, con los Crusher ANC han añadido otra opción a través de un modo “ambiental”. Se activa de forma táctil, cuando pasamos la mano por el auricular izquierdo. De esta forma, si tenemos la cancelación de ruido activa, se desconecta y pasamos a escuchar lo que sucede a su alrededor. La idea es poder conversar en un momento dado con alguien cercano sin quitarte los auriculares.

Conclusión

Imagen: Carlos Zahumenszky (Gizmodo en Español)
Advertisement

Se me hace muy difícil recomendarle a alguien unos auriculares tan caros. Como he tratado de exponer, en mi caso particular me han parecido un juguete asombroso que, entre otras cosas, me ha permitido saber el deterioro que tenía en el oído derecho junto a la mejora que hacen los propios auriculares para que la escucha se acerque al mejor sonido.

En cuánto a esos bajos que son pura brujería, lo mejor que puedo decir es que acudas a alguna tienda donde puedas probarlos. No están hechos para toda clase de público y me atrevo a decir que, o los odias, o te encantan. A mí me han convencido, pero porque soy un enfermo de los graves pesados y la distorsión.

Share This Story

About the author

Miguel Jorge

私たちは、ギズモードが大好き

EmailTwitterPosts
PGP Fingerprint: A538 E9AD 005E F2CB C29C BE2F 0401 2B5D D41F C01FPGP Key