Foto: Sam Rutherford/Gizmodo, Vincent Yu/AP

No solo las compañías estadounidenses, también las asociaciones que se encargan de definir los estándares de la industria están abandonando a Huawei tras el veto del Departamento de Comercio de Estados Unidos.

La SD Association, con sede en California, fue la primera en expulsar a Huawei, dejando a la multinacional china sin opciones de comercializar nuevos dispositivos compatibles con los estándares SD, como smartphones con un puerto de tarjetas microSD o portátiles con una ranura para SD.

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Wi-Fi Alliance, con sede en Texas, también cerró la puerta a Huawei. El fabricante de teléfonos ya no podrá participar en el desarrollo del estándar inalámbrico, ni certificar nuevos productos Wi-Fi, pero sí usar chips Wi-Fi sin modificar que estuvieran certificados previamente.

Por último, se rumorea que Bluetooth Special Interest Group, con sede en Washington, seguirá los pasos de la Wi-Fi Alliance dejando a Huawei fuera del desarrollo la tecnología inalámbrica Bluetooth. La asociación está formada por más de 9000 compañías de todo el mundo.

Decisiones “sin base legal”, según Huawei

Hasta ahora, Huawei había mantenido una postura conciliadora ante este asedio. Desde el departamento de comunicación se limitaban a poner en valor “las estrechas relaciones” que la unían a la marca con sus socios comerciales y echar la culpa de todo al Gobierno de Estados Unidos.

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Ahora Huawei ha cambiado el tono para lanzar una advertencia a las asociaciones de la industria. La compañía dice estar “decepcionada ante estas decisiones” y asegura que no existe “ninguna base legal” para suspender la colaboración con Huawei. Y concluye: “Decisiones como esta darán lugar a estándares fragmentados, incluidos los estándares de información y comunicación, y solo servirán para aumentar los costes y riesgos para todas las empresas a lo largo de la cadena de valor”.

El comunicado completo, a continuación:

Recientemente, una serie de asociaciones de la industria y de estándares han tomado la decisión de pausar algunos aspectos de su colaboración con Huawei, en respuesta a la presión política. Estamos decepcionados ante estas decisiones, pero las mismas no afectarán a nuestras operaciones diarias. Continuaremos ofreciendo a nuestros clientes productos y servicios de alta calidad.

Huawei es un miembro activo de más de 400 organizaciones de estándares, alianzas industriales y comunidades de código abierto, en las cuales presta servicios en más de 400 posiciones clave. Contribuimos de forma proactiva en estos grupos y a lo largo de los años hemos presentado cerca de 60.000 propuestas. Actualmente, nuestro trabajo con la gran mayoría de las organizaciones de estándares se desarrolla de forma habitual. En el futuro, seguiremos contribuyendo y trabajaremos con las asociaciones de la industria y de estándares para crear un ecosistema industrial sólido para todos.

Los estándares representan la sabiduría que hemos extraído, de forma colectiva, de la innovación en materia de ciencia y tecnología. Los estándares abiertos y unificados de forma global promueven la sinergia a lo largo de la cadena de valor. Esto nos ayuda a todos a proporcionar a nuestros clientes, productos y servicios que no solo son más avanzados, sino que aporten mayor calidad. Esto ha sido lo que ha ayudado desde el comienzo al fuerte crecimiento de la sociedad de la información.

En su mayor parte, todas las organizaciones de estándares, comunidades de código abierto y alianzas industriales se mantienen fieles a los principios de transparencia, apertura, imparcialidad y no discriminación. Estos principios sientan las bases para el desarrollo saludable y sostenible de la industria de las TIC.

Huawei no ha violado los estatutos de ninguna de estas organizaciones, y sin embargo, un pequeño grupo de ellas ha decidido suspender nuestra colaboración, sin ninguna base legal. Sus acciones van en contra de los principios que pretenden mantener y socavan su credibilidad como organizaciones internacionales. En última instancia, decisiones como esta darán lugar a estándares fragmentados, incluidos los estándares de información y comunicación, y solo servirán para aumentar los costes y riesgos para todas las empresas a lo largo de la cadena de valor.

Creemos que estas acciones no representan la voluntad de la industria. A pesar de contratiempos como este, confiamos en que la industria de las TIC disfrutará de un desarrollo sostenible a largo plazo.