A los británicos, como a muchos otros, les gusta una buena fiesta y una (o varias) copas. Por lo tanto, los días festivos del mes de diciembre garantizan buenas fiestas y una abundancia de alcohol. No obstante, la autoridad de salud de Reino Unido no está tan contenta con las costumbres fiesteras de sus ciudadanos, y tiene un mensaje para ellos: “No somos el servicio nacional para las resacas”.

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Eso es lo que ha dicho Simon Stevens, el jefe del Servicio Nacional de Salud (NHS por sus siglas en inglés) del país. La declaración de Stevens viene días antes de Noche Vieja, una de las noches con más alcohol del año. Stevens afirmó que las personas que consumían alcohol en exceso y llamaban a servicios de emergencia después era egoístas que estaban poniendo presión innecesario sobre el servicio.

Estas personas le estan quitando recursos a otras que de verdad lo necesitan, dijo el jefe de la NHS. Según el New York Times, la conclusión de Stevens vino después de haber visto la frecuencia con la cual se llamaba a los servicios de emergencia para tratar a gente borracha y agresiva durante las Navidades.

“El servicio de salud está haciendo todo lo que puede para cuidar de los pacientes realmente enfermos y vulnerables que necesitan nuestro apoyo, y es egoísta cuando los paramédicos y las enfermas de emergencia tienen que ocuparse de cuidar de los fiesteros que simplemente han bebido demasiado y necesitan un lugar seguro para dormir”, comentó Stevens.

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Reino Unido tiene uno de los niveles de abuso de alcohol más altos del mundo. Según el Times, durante el año, aproximadamente un 15% de personas que personas que acuden a las salas de emergencia de los hospitales lo hacen por consumo de alcohol.

Durante los fines de semana de la temporada navideña, hasta un 70% de personas visitan los hospitales debido al asuntos de alcohol.

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El jefe de la NHS le instó al público que restringiera su uso de los servicios de salud el fin de semana del año nuevo. En años anteriores, la NHS ha reportado un aumento considerable de personas en los hospitales las primeras dos horas del año nuevo por consumo excesivo de alcohol.

Para intentar aliviar la presión sobre los servicios de emergencia, la NHS ha introducido unidades especiales para ayudar a las personas que han bebido demasiado. Estas unidades, que se han estrenada en ciudades como Newcastle, Bristol, Manchester y Cardiff, están supervisadas y vienen con camas, duchas y servicios de rehidratación.

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Si la NHS confirma que las unidades reducen la cantidad de personas intoxicadas que utilizan los servicios de emergencia, aumentará su uso en otras ciudades en 2018.

[The New York Times]