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Ciencia

La NASA capta un sistema solar en plena formación a 400 años luz: así pudo haber nacido el nuestro

Astrónomos han observado por primera vez un sistema planetario formándose de manera similar al nuestro. La estrella PDS 70, situada a 400 años luz, muestra cómo se gestan planetas gigantes y lunas, revelando un espejo cósmico de nuestros orígenes.
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Una estrella joven, dos planetas gigantes en formación y un disco de polvo y gas que parece sacado de los primeros días de nuestro sistema solar. Así es PDS 70, un sistema estelar que se está gestando a 400 años luz de la Tierra y que podría ayudar a los científicos a entender cómo surgimos nosotros. La imagen obtenida por ALMA y publicada por el ESO, en colaboración con la NASA, es más que una postal cósmica: es una ventana al pasado.

Un laboratorio vivo del nacimiento planetario

La NASA capta un sistema solar en plena formación a 400 años luz: así pudo haber nacido el nuestro
© Unsplash – NASA.

PDS 70 se ha convertido en uno de los sistemas más fascinantes del cielo nocturno. La estrella, ubicada en la constelación de Centauro, está rodeada por un disco protoplanetario del que emergen dos planetas gigantes, PDS 70b y PDS 70c. Lo que hace único este descubrimiento es que, por primera vez, los científicos han captado con nitidez un disco circumplanetario —una estructura de gas y polvo que rodea un planeta recién nacido— alrededor de PDS 70c.

Este disco es clave para la formación de lunas, de forma muy similar a como se cree que surgieron los satélites de Júpiter y Saturno en el sistema solar primitivo. La presencia clara de este anillo no solo confirma décadas de teorías astrofísicas, sino que proporciona pruebas visuales de cómo nacen los mundos.

La imagen que revela nuestros orígenes

La NASA capta un sistema solar en plena formación a 400 años luz: así pudo haber nacido el nuestro
© LMA (ESO/NAOJ/NRAO) /Balsalobre-Ruza et al.

PDS 70c, con el doble de masa que Júpiter, orbita a una distancia comparable a la de Urano respecto al Sol. En su órbita, el planeta ha moldeado el material circundante, creando una cavidad en el disco que lo rodea. Este proceso, conocido como acreción, muestra cómo los planetas “devoran” el gas y polvo de su entorno para crecer.

Aunque PDS 70b no aparece en la imagen reciente, su existencia ha sido confirmada anteriormente. La interacción de ambos planetas con el disco circundante convierte al sistema en una instantánea viva de lo que pudo ser el sistema solar hace 4.500 millones de años.

Por qué este hallazgo es crucial

La NASA capta un sistema solar en plena formación a 400 años luz: así pudo haber nacido el nuestro
© Unsplash – Juskteez Vu.

Para la NASA, el sistema PDS 70 representa un paso clave en la comprensión de la formación planetaria. Su inclusión en el catálogo oficial de exoplanetas no solo se debe a su belleza visual, sino a su valor científico sin precedentes. “La existencia de un disco circumplanetario respalda nuestras teorías sobre cómo se forman lunas y planetas gigantes”, señala la agencia espacial.

Miriam Keppler, del Instituto Max Planck de Astronomía, define al sistema como un “laboratorio natural” para estudiar los procesos que dieron origen no solo a mundos como Júpiter, sino posiblemente también a entornos habitables como la Tierra.

Hacia la búsqueda de otros mundos

Comprender cómo se forman los sistemas planetarios es esencial para la búsqueda de vida más allá de la Tierra. Cada nuevo hallazgo como PDS 70 no solo refuerza los modelos existentes, sino que amplía nuestra perspectiva sobre qué condiciones hacen posible la existencia de mundos habitables.

Este tipo de observaciones, que antes parecían imposibles, ya no solo confirman teorías, sino que reavivan una vieja pregunta con nuevos datos: ¿cuán únicos somos en el universo?

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