Imagen: Ozzy Delaney via Flickr; editada

En los últimos años se ha comentado mucho sobre la posibilidad de utilizar la orina como fertilizante. Para algunos, esta es una noticia excelente. ¿Qué puede ser mejor que aliviar la presión sobre tu vejiga y también contribuir al crecimiento de tu jardín o granja? En realidad, es verdad que la orina puede ser beneficiosa para el jardín, pero el proceso es un poco más complicado de lo que piensas.

La orina contiene muchos de los mismos nutrientes que se encuentran en los fertilizantes, como nitrógeno, fósforo y potasio. Estos son todos lo nutrientes que necesita un jardín saludable, según Owen Duckworth, un profesor de biogeoquímica de la North Carolina State University. No obstante, la orina también contiene mucha sal, lo que puede tener un efecto negativo en tu jardín.

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“La mayoría de las plantas no se benefician de la orina [en su forma natural] porque está muy concentrada”, le comenta Ray Weil, un profesor del departamento de medio ambiente y tecnología de la University of Maryland, a Popular Mechanics. “Las plantas jóvenes no aguantan la orina ni en sus hojas ni en la tierra en su alrededor”.

¿Existe entonces una forma de utilizar la orina como fertilizante? Según Duckworth y Weil, sí. Solo se tiene que diluir la orina con agua. Weil dice que la forma más fácil de hacer esto es depositar la orina en una regadera, añadir agua y mezclar las dos sustancias. Lo ideal es medir la cantidad de orina en el regadero y luego depositar el doble de agua. En otras palabras, una dilución de 2 a 1.

Algunos granjeros en el estado de Vermont en Estados Unidos ya están utilizando la orina como fertilizante. Una organización llamada la Rich Earth Institute le proporciona orina (que ya está diluida) a granjeros de la zona. La sustancia viene de personas que participan en su programa, cuyo objetivo es averiguar si la orina humana puede ser un sustituto viable a los fertilizantes.

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Para coleccionar la orina, Rich Earth Institute le proporciona retretes modificados o letrinas a sus participantes para que depositen la sustancia. Luego, la organización pasa a recogerla. Los granjeros suelen utilizar 3785 litros de orina por cada media hectárea de tierra.

La organización reconoce que su desafío más grande es la percepción pública de utilizar orina como fertilizante. Ver cubos llenos de orina listos para utilizar no es la imagen más agradable para la mayoría de las personas.

Según Weil, el profesor de Maryland, utilizar orina como fertilizante es una idea excelente para familias que cultivan sus propios vegetales. 

“La orina ayuda a producir vegetales excelentes”, comenta Weil.

[Popular Mechanics y Modern Farmer]