Una pizarra con fórmulas completamente ajenas al trabajo de Mochizuki.

En 1985, Joseph Oesterl√© y David Masser publicaron la Conjetura abc, un problema matem√°tico que nadie ha podido solucionar en 30 a√Īos. Hace dos a√Īos, un investigador japon√©s llamado Shinichi Mochizuki dio con la soluci√≥n, o eso es lo que dice. La demostraci√≥n es tan compleja que nadie la entiende.

Y no es que no lo hayan intentado. Los revolucionarios c√°lculos de Mochizuki que supuestamente solucionan la conjetura abc llevan cinco a√Īos a disposici√≥n del que quiera comprobar si son correctos o no. El problema es que nadie ha sido capaz de entender la demostraci√≥n, que ocupa la friolera de 500 p√°ginas.

Mochizuki (del que muchos cre√≠an que era el genio detr√°s del inventor del Bitcoin, Satoshi Nakamoto) pas√≥ 10 a√Īos trabajando en el problema para llegar a su soluci√≥n, a la que ha bautizado Teor√≠a Inter-universal Teichmuller. Varios colegas del matem√°tico han reducido la soluci√≥n original a 300 p√°ginas para facilitar su lectura. Se han celebrado convenciones de matem√°ticos para tratar de comprobar los c√°lculos de Mochizuki. Todo ha sido en vano. En 2016, el matem√°tico ruso Vesselin Dimitrov escrib√≠a:

Las construcciones son generalmente claras, y la mayor parte de los argumentos se pueden seguir hasta cierto punto, pero la estrategia general es algo que me sobrepasa completamente. Si a ello a√Īadimos las extra√Īas anotaciones cr√≠pticas, este estudio no se parece a nada que se haya visto en literatura cient√≠fica.

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Una página cualquiera de las 500 que forman la solución. El documento, en varias partes, está disponible en Wikipedia

Pese a que nadie tiene ni remota idea de lo que la Teoría Inter-universal Teichmuller significa, la Universidad de Tokio ha decidido publicar el estudio aludiendo que los conocimientos encerrados en él pueden ser de gran importancia para el futuro de las matemáticas. El documento se publicará en enero de 2018. En cuanto a Mochizuki, él y su conjetura van camino de convertirse en leyenda. Mientras tanto, los simples mortales nos quedamos así:[vía Science Alert]