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Ciencia

Qué le pasa al cerebro de los adolescentes cuando usan el celular antes de dormir

Un estudio realizado con más de 9.000 jóvenes encontró que utilizar el teléfono durante la noche se relaciona con menos horas de descanso y mayores dificultades para dormir. Los especialistas advierten que el horario de uso puede ser tan importante como el tiempo que los adolescentes pasan frente a las pantallas.
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Dormir con el celular al lado de la cama se convirtió en una costumbre habitual entre los adolescentes. Revisar mensajes, mirar videos o navegar por redes sociales antes de cerrar los ojos parece una actividad inofensiva, pero diferentes investigaciones científicas advierten que estos hábitos pueden interferir con el descanso.

El problema no se limita a la cantidad de horas que los jóvenes pasan conectados. Los especialistas señalan que el momento en que utilizan sus dispositivos, las notificaciones nocturnas y las actividades que realizan pueden influir en la duración y calidad del sueño.

Según datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), aproximadamente tres de cada cuatro estudiantes de secundaria duermen menos de ocho horas durante las noches escolares.

Qué descubrieron los científicos sobre el uso nocturno del celular

Una investigación publicada en Journal of Adolescent Health analizó los hábitos digitales de 9.398 niños estadounidenses de entre 11 y 12 años.

Los científicos estudiaron cómo determinadas actividades relacionadas con los dispositivos electrónicos se asociaban con el descanso de los participantes un año después. Los resultados mostraron que enviar mensajes, utilizar redes sociales y mantener activadas las notificaciones durante la noche estaban relacionados con una menor duración del sueño y mayores alteraciones del descanso.

También encontraron asociaciones entre la presencia de dispositivos conectados a internet dentro del dormitorio y una reducción de las horas de sueño.

Sin embargo, los investigadores aclararon que estos resultados muestran relaciones estadísticas y no permiten asegurar que el celular sea la causa directa de todos los problemas detectados.

Tres de cada cuatro adolescentes duermen menos de lo recomendado: qué papel juega el celular
© SHVETS production – Pexels

Por qué mirar el teléfono antes de dormir puede alterar el descanso

El uso nocturno de dispositivos puede interferir con el sueño mediante diferentes mecanismos.

Por un lado, la luz emitida por las pantallas puede influir en el reloj biológico y retrasar las señales que preparan al organismo para descansar.

Por otro, las actividades digitales pueden mantener al cerebro en un estado de atención elevado. Responder mensajes, participar en conversaciones o mirar contenidos que se actualizan continuamente puede prolongar la vigilia más allá de lo previsto.

Además, las notificaciones y sonidos del celular pueden interrumpir el descanso incluso después de quedarse dormido.

El cerebro adolescente tiene un reloj biológico diferente

La falta de sueño durante la adolescencia también está relacionada con cambios naturales del organismo.

Durante la pubertad, el ritmo circadiano experimenta un desplazamiento que provoca que muchos jóvenes comiencen a sentir sueño más tarde. Esto genera dificultades cuando deben levantarse temprano para asistir a la escuela.

La Academia Americana de Medicina del Sueño recomienda que los adolescentes de entre 13 y 18 años duerman regularmente entre ocho y diez horas por noche.

Sin embargo, los horarios escolares y las rutinas digitales pueden reducir considerablemente ese tiempo disponible.

Tres de cada cuatro adolescentes duermen menos de lo recomendado: qué papel juega el celular
© SHVETS production – Pexels

Qué recomiendan los especialistas para mejorar el sueño

Los expertos aconsejan establecer horarios regulares de descanso y evitar las actividades digitales estimulantes antes de acostarse.

Entre las medidas más útiles se encuentran silenciar las notificaciones, cargar el celular fuera del dormitorio y crear una rutina nocturna que permita desconectarse progresivamente. También destacan la importancia de revisar los horarios escolares, ya que comenzar las clases demasiado temprano puede dificultar que los adolescentes alcancen las horas de sueño recomendadas.

La evidencia científica sugiere que el problema no está únicamente en utilizar tecnología, sino en permitir que interfiera con el tiempo destinado a descansar.

Un celular encendido junto a la almohada puede parecer un detalle menor, pero modificar ese hábito podría ayudar a proteger una de las necesidades más importantes del cerebro adolescente: dormir lo suficiente.

 

 

Fente: Infobae.

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