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Ciencia

Los barcos anclados en el estrecho de Ormuz podrían causar una invasión superextendida de varias especies

Los científicos advierten que los miles de barcos varados podrían provocar la propagación de especies invasivas en todo el mundo.
Por Passant Rabie Traducido por

Tiempo de lectura 3 minutos

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El estrecho de Ormuz se cerró el 28 de febrero, y en el angosto paso quedaron más de 1.500 buques varados. Además del impacto en la cadena de provisión global, esos barcos estacionarios podrían tener también un efecto devastador en los ecosistemas marinos de todo el mundo.

Un equipo internacional de científicos marinos advierte que los miles de barcos varados en el estrecho de Ormuz podrían dar lugar a un evento de invasión superextendida en todos los océanos. En un nuevo trabajo publicado en Biological Invasions los científicos describen que los barcos anclados están acumulando densas comunidades de organismos marinos que luego llevarán consigo cuando empiecen a navegar otra vez.

“Esta disrupción en la navegación global tiene muchas repercusiones, y ha creado además condiciones silenciosas pero ideales para propagar especies de aguas cálidas a nuevos puertos”, declaró Carolyn Tepoit, bióloga del Instituto Oceanográfico Woods Hole y coautora del reciente trabajo.

Los barcos que no se mueven

El paso entre el Golfo Pérsico y el Golfo de Omán es uno de los canales de navegación petrolera más activos del mundo. Por lo general, los barcos pasan entre uno y tres días en el puerto antes de partir, y eso limita su exposición a la vida marina que hay debajo.

Desde que comenzó el cierre del estrecho de Ormuz, los barcos han permanecido sin moverse al menos 40 veces más de lo que dura una estadía promedio, según el estudio. Eso permite que se acumulen en la superficie sumergida densas comunidades de organismos marinos como algas, mejillones, percebes y otros invertebrados.

Cuando esos barcos empiecen a navegar de nuevo, estarán llevando consigo todos esos organismos vivos a los puertos del mundo entero, y al hacerlo podrían introducir especies invasivas a un entorno nuevo, lo que causaría una disrupción en los ecosistemas locales.

“Las especies marinas invasoras tienen impactos ecológicos y económicos profundos en las costas de todo el planeta y son muy difíciles de erradicar cuando ya se establecieron; es casi imposible”, dijo Tepolt.

Huéspedes que no son bienvenidos

Las especies marinas invasivas han llegado a diferentes aguas a través de las grandes rutas marítimas comerciales principalmente cuando las plantas, algas y animales se acumulan en los cascos sumergidos de los barcos.

El canal de Suez en Egipto es una de las mayores rutas de tránsito de las especies invasivas que pasan desde el Mar Rojo hacia el Mediterráneo. En los últimos años, los científicos registraron más de 700 especies no nativas en el mar Mediterráneo y la mayoría ingresó por el canal de Suez, según un informe de 2019 de la red de Expertos Mediterráneos en Clima y Cambio Ambiental (MedECC).

Los investigadores que llevaron a cabo el nuevo estudio señalan que aunque la navegación moderna se reconoce como uno de los caminos primarios para las especies marinas invasivas, la escala y duración de los barcos varados en el estrecho de Ormuz no tiene precedentes, y por ello sus consecuencias en todo el mundo podrían ser de gran impacto.

Si bien no todas las especies foráneas afectan al entorno de manera negativa, sí hay algunas que representan un riesgo mayor de destruir la vida silvestre nativa, además de propagar enfermedades. Por eso los investigadores están urgiendo a los operadores navieros y a las autoridades portuarias para que intenten mitigar la situación monitoreando mejor el biofouling o acumulación de organismos en los cascos sumergidos, manteniendo la atención en los puertos de alto riesgo. Además, instan a una respuesta internacional rápida para evitar el potencial impacto ecológico.

“Ahora depende, ya no tanto de las comunidades de biofouling que ya están presentes, y más en la velocidad, coordinación y efectividad de la respuesta, para evitar un evento global de bioinvasión superextendida”, escribieron los investigadores científicos.

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