Los murciélagos poseen algunas de las características biológicas más sorprendentes entre los mamíferos. A pesar de su pequeño tamaño, determinadas especies pueden vivir varias décadas, tolerar infecciones virales que resultarían peligrosas para otros animales y mostrar una notable capacidad para evitar el desarrollo de cáncer.
Ahora, científicos de la Universidad de California, Berkeley, analizaron qué mecanismos genéticos se encuentran detrás de estas ventajas y descubrieron que varias de ellas podrían estar estrechamente relacionadas.
El estudio, publicado en la revista Nature, sugiere que las adaptaciones que permiten a los murciélagos controlar las infecciones y aquellas que contribuyen a ralentizar el envejecimiento comparten parte de su base genética.
“Los murciélagos han desarrollado una capacidad extraordinaria para enfrentarse a las enfermedades y prevenir el cáncer”, explicó Juan Manuel Vazquez, uno de los autores de la investigación.
Para estudiar estas características, el investigador recolectó muestras de diferentes especies de murciélagos mediante biopsias realizadas antes de liberar nuevamente a los animales. Actualmente, el equipo dispone de cultivos celulares procedentes de 259 ejemplares pertenecientes a 32 especies.
Los científicos se concentraron especialmente en los murciélagos del género Myotis, conocidos por su extraordinaria longevidad. Uno de los casos más llamativos es el murciélago de Brandt (Myotis brandtii), que puede alcanzar alrededor de 42 años de vida pese a su reducido tamaño.

Un sistema capaz de eliminar células dañadas
Al construir mapas genéticos detallados de ocho especies, los investigadores detectaron diferentes adaptaciones relacionadas con el sistema inmunitario, la reparación celular y la prevención del cáncer.
El pequeño murciélago pardo (Myotis lucifugus), por ejemplo, presenta una mayor capacidad para eliminar células dañadas antes de que puedan acumular mutaciones potencialmente peligrosas.
También apareció un mecanismo relacionado con PKR, una proteína que participa en la respuesta antiviral. Muchas especies de Myotis poseen copias adicionales del gen responsable de producirla, lo que podría ampliar su capacidad para responder frente a distintos virus. Estas modificaciones forman parte de una estrategia inmunitaria muy diferente de la que utilizan muchos otros mamíferos.
Mientras que el organismo humano suele combatir una infección intentando eliminar rápidamente el patógeno, numerosas especies de murciélagos han evolucionado hacia una elevada tolerancia viral.
En lugar de generar respuestas inflamatorias extremadamente agresivas, sus organismos son capaces de limitar la inflamación y el estrés celular provocados por la infección. De esta forma, algunos virus pueden permanecer en el animal sin producir los daños graves que causarían en otras especies.
BATS MAY HOLD THE CURE TO CANCER
While we’re out here aging like expired milk, bats live 40+ years cancer-free – and researchers just cracked the code.
Turns out bats have multiple copies of the P53 gene (our one lonely copy is crying) – giving them extra tumor-fighting power.… pic.twitter.com/KZy6dX3H8e
— Mario Nawfal (@MarioNawfal) August 1, 2025
Una posible pista para la medicina humana
La relación entre inmunidad, longevidad y prevención del cáncer resulta especialmente interesante para los científicos porque estos tres procesos también están conectados con el envejecimiento humano.
Con los años, el sistema inmunitario pierde eficiencia, aumenta la inflamación crónica y se acumulan daños celulares que favorecen enfermedades como el cáncer. Los murciélagos parecen haber desarrollado soluciones evolutivas capaces de controlar simultáneamente varios de estos problemas.
Esto no significa que sus mecanismos puedan trasladarse directamente a las personas, pero conocerlos podría revelar nuevas estrategias terapéuticas.
Los investigadores plantean que estudiar cómo estos animales mantienen activo su sistema inmunitario durante décadas podría ayudar a identificar formas de retrasar su deterioro en humanos o mejorar la capacidad del organismo para eliminar células tumorales sin provocar un agotamiento excesivo de las defensas.
Los murciélagos, por lo tanto, podrían convertirse en un inesperado modelo para comprender uno de los grandes desafíos de la medicina moderna: cómo vivir más tiempo sin que ese aumento de la longevidad venga acompañado de un incremento de las enfermedades.