Los mapas últimamente han sido noticia, más que nada porque Google y Apple se apresuraron a implementar el más reciente intento de Trump por cambiar nombres, como el del Lago Ontario. Esto, por otra parte, debería servir de recordatorio de que los mapas son, como lo han sido siempre, asunto de la política.
La más profunda demostración de ese hecho es el planisferio, o mapa del mundo. El hecho de que la Tierra es una esfera significa que no hay forma de proyectarla en una superficie bidimensional como un papel, o en la pantalla de una computadora, sin que se distorsione su superficie de alguna manera. La decisión de esa manera en que se distorsiona tiene que ver con la historia y la política tanto como con el aspecto práctico.
La conocida proyección de Mercator data del siglo 16, como ayuda para la navegación, porque tiene dos propiedades ventajosas: presenta dos círculos de latitud y meridianos de longitud como líneas rectas, y preserva los ángulos. Eran propiedades invaluables para los navegantes, y lo siguen siendo hoy. Además, también tuvieron su atractivo para Google y otros cuando siglos más tarde crearon sus servicios de mapeo.
Pero para tener tales propiedades, la proyección de Mercator le da forma de cilindro a la superficie de la Tierra, con círculos de latitud sobre el diámetro del cilindro y meridianos verticales de longitud a lo largo. Claro que, en una esfera real, los círculos de latitud van convergiendo en los polos. Si los presentas a todos del mismo tamaño tu proyección se distorsiona cada vez más al alejarte de la línea del ecuador. Eso explica el defecto mejor documentado de Mercator: las masas de tierra cerca de los polos se ven mucho más grandes de lo que son en realidad, y las que están cerca del ecuador se ven más pequeñas.
Aunque no lo sepas las masas de tierra que la proyección de Mercator agranda son las sedes tradicionales del poder económico blanco: Norteamérica, y gran parte de Europa y Rusia. Y las que no lo están, casi siempre corresponden al sur global: América Central y del Sur, el subcontinente indio, Asia del sur y centro y lo más notorio, África (en Wikipedia tienes una excelente visualización de esto).
La distorsión que convirtió a África en un continente aparentemente más pequeño
Los países africanos a menudo han expresado su desaprobación de la forma en que la proyección de Mercator distorsiona el tamaño del continente en relación con el resto del mundo. El viernes, la ONU aprobó una resolución auspiciada por Todo, país del oeste de África, y con el respaldo de la Unión Africana, que solicita la adopción oficial de la proyección Equal Earth en reemplazo de la proyección de Mercator. Las resoluciones de la ONU no son vinculantes, pero la adopción de esta resolución podría ayudar a poner presión sobre las editoriales y las compañías tecnológicas para que adopten la proyección Equal Earth.
¿Cómo funciona esa proyección? Bueno, es una proyección pseudocilíndrica que preserva los círculos paralelos de latitud, pero el radio de esos círculos disminuye al acercarse a los polos, y a diferencia de Mercator, los meridianos de longitud son curvos. Se creó en 2017 como forma de brindar una representación más precisa de los tamaños relativos de diferentes áreas en comparación con la proyección Gall-Peters, más antigua y de áreas equiparadas.
Dejemos en claro que nadie está sugiriendo que el mismo Mercator fuera el artífice de una gran conspiración para minimizar el tamaño de África cuando creó su mapa, y no se puede negar que es el más utilizado 500 años después de que lo creó. Pero aún así, corregir el accidental erros podría ser algo sin controversias ya que la proyección de Equal Earth claramente es superior a la Mercator para casi todos los fines en nuestros tiempos.
“Un mundo justo comienza por un mapa justo”, le dijo a Reuters el viernes el Ministro de Asuntos Exteriores de Togo Robert Dussey.
Aunque las cualidades de la Web Mercator son útiles a pequeñas escalas, nadie la utiliza para cruzar el océano. Cuando la mayoría de las personas miran un planisferio o mapa del mundo, lo que quieren es ver el mundo tal como es. Si la proyección Equal Earth es más precisa en cuanto al tamaño relativo de las masas de tierra, y lo es, entonces habría pocas objeciones para que se la adopte.
Pero según Reuters, EE.UU. fue el único país que votó en contra de la resolución.
Sin duda habrá alguna razón para oponerse al cambio pero más allá de eso, la objeción más probable que aparecerá en los comentarios es que este tipo de cambios suelen ser difíciles y costosos. Recordemos lo rápido que llegó a las noticias el cambio del nombre del lago mencionado más arriba. Claro que cambiar el mapa del mundo es un emprendimiento mayor al de cambiar el nombre de un lago. Pero en general, la gente suele encontrar la forma de lograr algo si desea hacerlo, o de no hacerlo si no quiere. Y si se trata de esto último, vale la pena pensarlo.