Los primeros vuelos del legendario avión espía SR-71 Blackbird, en nuevos vídeos desclasificados

El 1 de mayo de 1960, a medida que la Guerra Fría se intensificaba, el piloto Gary Powers de la CIA fue derribado mientras volaba un avión espía U–2C sobre el espacio aéreo soviético, cayendo desde los 21.000 metros hasta los 9.000 metros antes de que pudiera eyectarse. Estados Unidos intentó encubrir la misión, pero tanto el piloto como su U–2 fueron recuperados, lo que obligó a Estados Unidos a admitir que estaba espiando. Así fue como nació el legendario SR–71.

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Lockheed Martin explica que, después del incidente del U–”, el gobierno presionó a la compañía (que ya estaba trabajando en un avión espía sigiloso de alta velocidad y gran altura) a que construyera un avión que no pudiera ser derribado, y que lo hiciera rápido. El programa de desarrollo avanzado de Lockheed, conocido como “Skunk Works”, pudo lograrlo y dieron vida al SR–71 Blackbird. Este avión era capaz de volar a más de 3.300 Kilómetros por hora a una altura de más de 24.000 metros.

Era una máquina increíble, una de las más rápidas jamás construidas. Es recordado por haber arrojado misiles sobre Libia y por establecer varios récords de velocidad incluso en su vuelo final, entre otras cosas. El gobierno de Estados Unidos recientemente publicó nuevos vídeos del SR–71, y es una buena excusa para repasar sus logros.

Lo que hizo que este avión fuera aún más increíble de lo que imaginamos era tanto su sigilo como su velocidad. Lockheed diseñó algunas características que no solo hacían que luciera como una especie de nave espacial del Área 51, sino que también reducía su firma en el radar:

Al reducir el tamaño de la imagen de radar del Blackbird nos permitía también reducir la posibilidad de que el avión fuera visto y derribado. Aunque los resultados de las pruebas iniciales fueron buenos, algunos rumores de avances tecnológicos en los radares soviéticos incitaron al gobierno estadounidense a pedirnos lograr un perfil de radar aún más pequeño para el avión.

Las superficies del Blackbird tuvieron que ser rediseñadas para evitar reflejar las señales de radar, los motores se movieron a una posición más sutil a mitad de ala y añadimos un elemento absorbente de radar a la pintura. Un primer modelo del Blackbird fue probado en una ubicación secreta en el desierto de Nevada por Skunk Works, evitando los satélites soviéticos, y los resultados fueron impresionantes: el Blackbird, con un largo de más de 30 metros, iba a aparecer en los radares soviéticos con un tamaño un poco más grande que el de un pájaro pero más pequeño que el de una persona.

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Solo fueron construidos 32 Blackbirds, y fue retirado del servicio de la Fuerza Aérea de Estados Unidos en 1998 y del servicio de la NASA en 1999. Sigue siendo el pináculo de los aviones de reconocimiento, allanando el camino para aviones más modernos, muchos de los cuales no son tripulados y pueden alcanzar velocidades de Mach 6.

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Pero hoy, saludamos al Sr–71 Blackbird.

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